El regreso al «¿estudias o trabajas?»

El adelanto de la edad a la que los alumnos deben escoger su formación provoca grandes recelos entre docentes y especialistasEl anteproyecto de la séptima ley educativa de la democracia recibe críticas de expertos y sindicatos

AZAHARA VILLACORTAOVIEDO.
Alumnos del IES Doña Jimena, en el arranque del curso. ::                             LUIS SEVILLA/
Alumnos del IES Doña Jimena, en el arranque del curso. :: LUIS SEVILLA

«Lo que plantea el ministro es un regreso a los años sesenta. Al '¿estudias o trabajas?'». La crítica del catedrático de Educación de la Universidad de Oviedo José Vicente Peña la llevan al extremo sindicatos docentes como SUATEA y la Confederación STES, que aseguran que la nueva ley educativa que ultima el Gobierno de Mariano Rajoy y cuyo anteproyecto llegó el viernes al Consejo de Ministros, la llamada a convertirse en la séptima de la democracia, supone «la vuelta al franquismo».

Para las centrales, que ya han instado a responder con una gran movilización, la reforma implicará que «España terminará por tener un sistema educativo al servicio de las necesidades de la empresa al promover la segregación temprana del alumnado con la introducción de itinerarios en función de su rendimiento académico, y no de las necesidades del alumnado».

¿Pero qué se esconde tras la nueva normativa que, según el Ejecutivo central, servirá para mejorar los resultados de los alumnos españoles en pruebas internacionales como la de PISA y reducir el abandono educativo temprano, que se sitúa en el 26,5%?

Pues, en primer lugar, el adelanto de la elección de los alumnos hacia la FP, creando un nuevo ciclo de Formación Profesional dentro la enseñanza obligatoria, lo que ha despertado buena parte de los recelos sindicales.

FP Básica

A ese nuevo ciclo de FP, de dos años de duración y obligatorio, se accederá a los 15 años si los profesores consideran que el alumno no va bien en sus estudios y las familias también aceptan esa posibilidad. Se llamará Formación Profesional Básica y sustituirá a los actuales Programas de Cualificación Profesional Inicial. La diferencia con estos es que no ofrecerán la posibilidad de sacarse el título de ESO ni darán acceso directo a la FP de grado medio: habrá que hacer un examen específico. Eso sí: dará acceso a un nuevo título de FP Básica que crea ley. En cuanto a las condiciones de acceso serán: tener 15 años y haber terminado tercero de ESO «sin alcanzar los resultados que les permitan promocionar al cuarto» o «haber cursado segundo» «habiendo repetido alguna vez».

Además, el ministerio ha anunciado su intención de «flexibilizar» las vías de acceso desde esta FP Básica hacia la de grado medio y, desde ésta, a la de grado superior.

Reválidas a final de ciclo

La ley también prevé reválidas o evaluaciones externas a la mitad o al final de los ciclos educativos. Habrá cuatro exámenes estatales: en 3º de Primaria, para detectar problemas de aprendizaje en el ecuador de esa etapa; en 6º de Primaria, sin consecuencias para el alumno (si no lo aprueba, no estará obligado a repetir); en 4º de la ESO, esta sí necesaria para obtener el título; y en 2º de Bachillerato, que habrá que aprobar también para titular.

La última evaluación de todas, la de 2º de Bachillerato, sustituirá a las actuales Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), más conocidas como 'Selectividad', y la nota final estará ponderada en un 60% por las calificaciones en Bachillerato y en un 40% por la nota de la prueba. Sin embargo, el ministerio ha avisado de que las universidades podrán exigir a los aspirantes un examen específico, una entrevista o unas notas determinadas en determinadas asignaturas.

Refuerzo de las instrumentales

También los itinerarios hacia el Bachillerato o la FP se adelantan a tercero de ESO (14 años), con solo una asignatura de modalidad y con las Matemáticas enfocadas a una u otra vía. En cuarto (15 años), tendrán cuatro asignaturas comunes: Educación Física, Lengua, Lengua Extranjera y Matemáticas (los dos tipos), dos de modalidad y una optativa. Las opciones de la vía académica son Física y Química y Biología y Geología; o Geografía e Historia y Latín, mientras que las de FP serán Ciencias Aplicadas a la Actividad Profesional y Tecnologías de la Información y la Comunicación. La ley dice que los alumnos podrán cambiar de opinión, que una vía no cierra la otra, pero lo cierto es que una reválida distinta si se quiere estudiar FP o Bachillerato hará prácticamente imposible ese cambio de idea. Al final, en el título «deberá constar la opción» por la que se realizó la evaluación final.

Otro de lo cambios que articulará esta reforma es la eliminación en Primaria de la asignatura de Conocimiento del Medio y su desdoble en Ciencias Naturales y Ciencias Sociales. Como va a desaparecer también Educación para la Ciudadanía.

Según el ministerio, se pretende aumentar, así, el tiempo que los alumnos dedican a las materias instrumentales (Lenguas, Matemáticas y Ciencias). Algo que no ven claro ni los sindicatos ni el catedrático José Vicente Peña: «Estamos ante un nuevo vaivén educativo sin un verdadero análisis de fondo sobre el abandono escolar. Hecho con arrogancia, además».

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