Las artes brindan a la luna llena

Los trece espacios de la Noche blanca se llenan de propuestas de todo tipo

ALEJANDRO CARANTOÑAGIJÓN.
Cornión. Miguel Mingotes se asomó a la luna de la galería para pintar y escribirles mensajes a cientos de risueños espectadores. ::
                             L. SEVI
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Cornión. Miguel Mingotes se asomó a la luna de la galería para pintar y escribirles mensajes a cientos de risueños espectadores. :: L. SEVI LLA

La duda, lejos de ofender, concita una agradable sonrisa: «¿Y qué hay aquí?» Lo preguntan en manga corta, bajo una noche clarísima, fresca y milagrosamente veraniega, los viandantes que recorren los trece espacios gijoneses que anoche se dejaron 'tomar' por la Noche blanca.

Frente a la galería Cornión, en la calle de la Merced, apenas se puede pasar: se acaba de inaugurar la nueva exposición de Edgar Plans y Miguel Mingotes ordena los rotuladores sobre el mostrador para su 'performance'. Empieza a dibujar, a escribir desde el escaparate para las miradas atentas que se apelotonan fuera; y al lado, Pablo Valdés y su banda colocan su equipo para el concierto que ofrecerán a continuación. Son casi las diez de la noche, pero esto no ha hecho más que empezar: pasará de las 2, con creces.

Así, unos pasos más allá, en la misma calle, en la galería Adriana Suárez la atención recaía en la 'Instalación' de Miguel Ponticu; en Van Dyck rodaba la música y la magia; y en Mediadvanced, junto a la playa, los brindis a la luna llena y la degustación de dulces. Todo, mientras que las Termas del Campo Valdés se inundaban de la electrónica de .Tape; y el Antiguo Instituto proseguía con su maratoniana programación especial; y Federico Granell pinchaba en Gema Llamazares... Un cóctel para brindar a la luna llena.