Arcelor no reabrirá el horno 'B' este año por el deterioro del mercado

La multinacional mantiene la duda sobre si lo pondrá en marcha en 2013, año para el que prevé aún una mayor caída de pedidos

J. C. VILLARGIJÓN.
El horno alto 'B' de Arcelor, visto desde Monteana. ::                             P. UCHA/
El horno alto 'B' de Arcelor, visto desde Monteana. :: P. UCHA

ArcelorMittal no reabrirá este año el horno 'B' de Gijón. El empeoramiento del mercado y el descenso en un 15% de los pedidos para el cuarto trimestre impiden que la instalación vuelva a producir arrabio, según comunicó ayer la multinacional a los sindicatos, durante la celebración de un comité europeo en Luxemburgo.

Los sindicatos confiaban en que el horno, cuya reparación finalizó en septiembre, tras una inversión de 30 millones de euros, reabriese este trimestre. Pero según la información facilitada por la dirección a los sindicatos, la demanda de acero sigue cayendo y las perspectivas para 2013 tampoco son nada halagüeñas.

Alberto Villalta, secretario de la sección sindical de MCA-UGT en la factoría de Gijón, dijo ayer que el escenario de mercado para el sector siderúrgico «mete miedo» porque la caída del consumo y la crisis ya no afectan solo al sur de Europa sino también a los países del norte como Francia e incluso Alemania, donde están cayendo las ventas de coches. De hecho, ArcelorMittal tampoco reabrirá un horno alto en Dunkerque (norte de Francia) que también estaba parado como el de Gijón por reparación.

Con la paralización de las instalaciones de Gijón y Dunkerque, la multinacional siderúrgica tiene inactivos 12 de los 26 hornos altos con que cuenta en Europa. «La empresa está muy extrañada por la caída de los pedidos durante el último trimestre del año», señaló Ángel Díaz, de CC OO, quien advirtió de que entre las medidas para afrontar la recesión el grupo comunicó a los sindicatos que cerrará una planta de galvanizado en Piombino (Italia), conocida como 'La Magona', por exceso de capacidad.

En cuanto a las previsiones para 2013 y la situación de España, Villalta dijo que será un «año muy duro» para la siderurgia española porque no se prevén aumentos en la demanda y los recortes del gasto público también afectarán al consumo. El único elemento positivo, o al menos esa es la confianza de los sindicatos, es que el plan PIVE de ayudas públicas a la compra de vehículos beneficie a las instalaciones de ArcelorMittal, por un aumento del consumo de los fabricantes de coches. Precisamente, el 80% de los productos planos fabricados por la multinacional en nuestro país -buena parte de ellos en Asturias- tienen como consumidor final la industria de automoción, recordó Alberto Villalta.

La siderúrgica insistió a los sindicatos en la reducción de los costes de producción para mejorar la eficiencia de las plantas y la apertura de nuevos mercados.

Mercado mundial

Las perspectivas de Arcelor están en línea con las estimaciones avanzadas ayer por la Asociación Mundial del Acero (Worldsteel) en sua conferencia anual. Así la demanda global de acero para la fabricación de automóviles y la construcción se ralentizará en 2013 por un crecimiento del consumo más débil en China y las dudas por la crisis de deuda de Europa.

El consumo mundial de acero crecerá el 2,1% este año y el 3,2% el próximo, porcentajes muy alejados del 6,2% de 2011.

El consumo de acero en China, el principal productor y consumidor mundial, crecerá menos de lo esperado previamente en 2012 y 2013, con 639,5 y 659,2 millones de toneladas, respectivamente. Este año, China experimentó una ralentización mayor de lo esperado en la demanda, tras casi una década de un fuerte crecimiento.

Worldsteel estima que el consumo de acero aparente en la Unión Europea se retraerá un 5,6% este año y se situará en 144,5 millones de toneladas mientras los problemas del endeudamiento público de la región continúan pesando sobre la economía de la eurozona. En 2013, el organismo prevé que el uso de acero en la región crecerá el 2,4%, hasta 148 millones de toneladas.

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