Juan José Plans crea el fantasma teatral del Jovellanos

M. F. ANTUÑAGIJÓN.
Roberto Corte, Francisco Díaz Faes y Juan José Plans. ::                             LUÍS SEVILLA/
Roberto Corte, Francisco Díaz Faes y Juan José Plans. :: LUÍS SEVILLA

El Teatro Jovellanos tiene su propio fantasma. Un fantasma bueno y enamorado salido de la imaginación de Juan José Plans y que acaba de tomar forma escrita a través de la revista teatral 'La Ratonera'.

Plans, que conoció el cine y se enamoró de Audrey Hepburn en el teatro gijonés, ya creó a su fantasma teatral allá por el año 1999, después de realizar una serie de programas radiofónicos en el Jovellanos. Se convirtió primero en guion y más tarde en texto que no tomó forma definitiva hasta 2004. Desde entonces ha permanecido su historia inédita hasta que ahora 'La Ratonera' la saca a la luz.

Fue el propio Plans quien presentó ayer una historia que no es precisamente lo que se espera de él. Es una comedia cargadita por los cuatro costados de amor. «Es un texto que hice para entretener: para entretenerme yo y para entretener a los demás». Su fantasma se llama Amadeo y es un músico fallecido que encuentra acomodo en el teatro gijonés y se enamora en él de Alina, una pianista. En medio de todo esto, un periodista y algún lío más.

Pero, lo importante, lo más importante, es que es una historia de amor que reivindica esa figura positiva del fantasma y con la que Plans, también, se ha querido librar de sus propios fantasmas. «Una de mis frustaciones es que me hubiera gustado ser director de orquesta», confiesa el escritor gijonés.

Por el momento, no hay ningún plan concreto para que la dramaturgia pueda subirse a las tablas, pero, tal y como indicaba su autor, todas las piezas teatrales se escriben con ese ánimo de ser vistas. Él confía en que algún día se suba a las tablas del Jovellanos. No será difícil ni costosa la escenografía. Se desarrolla en él durante un ensayo.