Llamada Puerta Nueva hasta el XVIII

Hoy convertida en vía de paso y comercial, la calle Magdalena debe su nombre a la capilla entre los números 8 y 12

POR SUSANA NEIRAOVIEDO.
Vista de la Magdalena. ::                             J. DÍAZ/
Vista de la Magdalena. :: J. DÍAZ

«Por la calle Magdalena se inició hace cuatrocientos años el ensanche de la ciudad hacia el sur; y en el siglo pasado, se propagó por allí el desarrollo del moderno comercio iniciado en Cimadevilla». Luego se convirtió, según plasma J. Tolivar Faes en el libro 'Nombres y cosas de las calles de Oviedo' (1992), en sede de importantes firmas comerciales y bancarias, así como apellidos que actualmente llevan distinguidos profesionales, muchos venidos de León, con comercios florecientes durante la segunda mitad del siglo XIX.

Hoy, la vía de conexión entre El Campillín y la plaza de la Constitución, se ha convertido en importante lugar de paso hacia el Antiguo y el centro de la ciudad. También continúa albergando antiguos comercios, alternados en la actualidad con otros más recientes en los bajos de unos edificios con bonitos balcones.

Su nombre procede de la capilla conservada entre las casas de los números 8 y 12. Este edificio, continúa el autor, es «lo que queda de una cofradía, alberguería y hospital de la Magdalena». Su fundación es una incógnita: el obispo Gerónimo Velasco (1556-1566) recogió los documentos sobre su origen para su estudio y nunca aparecieron. Sí se sabe, en cambio, que este centro sanitario ya existía en 1458 y que a mediados del siglo XIX aún albergaba a alguna anciana. «El 4 de noviembre de 1665 dispone la ciudad del ensanche de la plaza Mayor entre la esquina del Fontán y la calle que va a la Puerta Nueva». Porque este nombre, Puerta Nueva, fue el que llevó hasta finales del siglo XVIII debido al arco allí construido, luego derribado para la ampliación de la carretera de León.