El comercio se reinventa frente a los cierres

La mitad de Novedades Eloína reabrirá en diciembre como tienda de regalos recreando, por secciones, un circo de la Gran Depresión norteamericana 'Minishops', escuelas de cocina, cafeterías refinadas y proyectos formativos, entre las propuestas innovadoras

MARCOS MOROGIJÓN.
El comercio se reinventa frente a los cierres

Nuevas ideas frente a los cierres. Comercios y locales de hostelería se reinventan en la ciudad para fomentar el consumo y no dejarse arrastrar por la mayor caída de ventas desde el inicio de la crisis motivada, entre otras razones, por la subida del IVA. Una vuelta por el centro de Gijón refleja la realidad del momento. Decenas de locales vacíos o en traspaso coexisten con negocios innovadores que, con apenas unos meses de existencia, ofrecen productos y servicios diferentes en calles llenas de ciudadanos que pasean y miran escaparates, pero muy pocos llevan bolsas.

La moda de los cupcakes y muffins (pequeñas magdalenas y pasteles decorados, de origen estadounidense) ha revitalizado el sector de las cafeterías y salones de té, en su versión más refinada, en el entorno de Begoña y Los Campinos. En la calle San Bernardo, prácticamente enfrentados, se encuentran dos negocios con ese nuevo perfil hostelero: La Pause y La Pomme Cuite.

La Pause ocupa las dos plantas del local que durante décadas albergó Discoteca hasta su cierre en 2006. Aún no ha cumplido un año y ya es referencia de las principales guías para viajeros del país. El café evoca el ambiente de la Francia colonial con una decoración exótica que remite al Norte de África, música de jazz, luz de velas, aroma a chocolate y una carta que ofrece delicias dulces y saladas elaboradas de forma artesanal y productos ecológicos. Además de cafés y tés de países de todo el mundo se puede disfrutar también de una copa, un cóctel e, incluso, de una cena a puerta cerrada los fines de semana, con reserva previa y para un máximo de 25 personas.

La salida para un constructor

Detrás del proyecto está un matrimonio de consumados viajeros. Beatriz Pando, la mano experta detrás de toda la oferta gastronómica y la repostería casera, y su marido Antonio, un promotor de la construcción que encontró en este café y en el hobby de su mujer un medio de vida para ellos y sus dos hijos ante el azote de la crisis inmobiliaria.

«La gente está cansada de ir a sitios mediocres. Aquí tienes la sensación de estar en un lugar a la altura de Barcelona, Madrid, París o Londres. Tenemos capacidad para 49 personas y lo cierto es que se forman colas para entrar», afirma Antonio.

Ajenas completamente al mundo de la repostería y de la cafetería selecta han dado forma también a sus inquietudes empresariales y profesionales Natalia Quintanal y Beatriz Castro, las caras visibles de Lab Revolución. Ambas proceden del mundo de los Recursos Humanos y el 'coaching' en grandes empresas y ponen toda su experiencia en la selección de personal al servicio de desempleados, estudiantes universitarios desorientados y trabajadores con problemas para encauzar sus carreras profesionales. Y lo que es más novedoso, lo hacen además no en un despacho o en una oficina de un edificio sino en un local a pie de calle en San Antonio, «con una renta importante», en el espacio comercial que ocupaba la boutique del Sporting antes de mudarse a la calle San Bernardo.

«El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños», reza la pizarra que recibe a los clientes que entran por la puerta. Ellas ponen todo su empeño en demostrar esa máxima y también imparten talleres y cursos de formación sobre creatividad, comunicación, liderazgo y gestión del tiempo. Natalia, que también tiene un perfil más conocido por ser la cantante de Nosoträsh, explica que «utilizamos las herramientas de los Recursos Humanos para ayudar a la gente a definir sus objetivos laborales y a ponerse en marcha».

Otro negocio que crece en tiempos de crisis es el de los centros de enseñanza de idiomas. A los antiguos vecinos de Natalia y Beatriz, de Complete English Club, se les quedaron pequeños los locales en San Antonio y han dado el salto a la calle Instituto para ocupar las tres plantas que dejó libre Climastar.

De los nuevos proyectos comerciales que ahora mismo están en fase de alumbramiento destaca la conversión de la mitad de lo que fue Novedades Eloína, entre la calles Cabrales y Domínguez Gil-Hurlé, en 'minishops'. Dos plantas y sótano y más de 200 metros cuadrados de superficie de venta de todo tipo de regalos, dividida en pequeñas secciones, con una puesta en escena común: el ambiente de un circo de la Gran Depresión norteamericana.

Tarots, erotismo y piercings

Detrás de Marvellous, que es el nombre con el que abrirá en diciembre esta novedosa propuesta comercial, están Xabi Malo y Pablo Solares, los artífices de la tienda erótica Fetiche, con la que llevan siete años enriqueciendo la vida íntima de las parejas. Según explica Xabi, «en la tienda intentaremos traer cosas que sorprendan a la gente. Será un espacio versátil y vivo, donde aquella sección que no funcione se cambiará por otra». Pero de partida, para la inauguración del negocio, éste contará con divisiones de regalo bizarro y kitsch, esoterismo, mascotas, ropa y complementos del hogar originales, artículos eróticos, zona de piercing y estética gótica, sección infantil y zona 'old school' y 'pin up'. Los contenidos de temática más adulta se situarán en la planta de arriba del establecimiento, cuya adecuación requerirá una inversión de casi 100.000 euros en un bajo con una renta mensual de 1.600 euros.

Otro negocio a punto de ver la luz en el número 20 de la calle de San Bernardo es Aliter Dulcia, un proyecto que aunará en un mismo espacio café, tienda y escuela de cocina y repostería creativa. La promotora de la idea es Isabel Pérez, historiadora y autora del blog de gastronomía del mismo nombre que se publica en ELCOMERCIO.es.

También con vistas a la próxima campaña navideña, Inditex continuará su expansión comercial en la ciudad. La multinacional gallega, propiedad de Amancio Ortega, ha iniciado ya la reforma del local que ocupaba la antigua oficina de Barclays en el Parchís para abrir un Zara Home con una superficie de venta de 300 metros cuadrados. La duración de los contratos de arrendamiento que firma el Grupo Inditex es de 15 años en adelante, según explica Javier Posada, al frente de la empresa que gestionó la búsqueda del local y la negociación del consiguiente contrato con el propietario del bajo.

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