En busca de una movilidad pacífica

«Descongestionar las calles y potenciar el uso del autobús y de la bici son dos prioridades del Ayuntamiento», dice Sergio Fernández, asesor de Seguridad Ciudadana El coche particular, principal 'enemigo' del transporte ecológico en la ciudad

ÓSCAR CUERVOGIJÓN.
Por la izquierda, Rafael Fernández, Manuel Cañete, Sergio Fernández, José Luis Martínez, Julio César Baragaño y Jesús Santos Villagrá. ::                             PETEIRO/
Por la izquierda, Rafael Fernández, Manuel Cañete, Sergio Fernández, José Luis Martínez, Julio César Baragaño y Jesús Santos Villagrá. :: PETEIRO

Uno ya se ha acostumbrado a encontrarse con la conocida 'selva de asfalto' cuando sale de casa. Vehículos a motor de todo tipo, patines, bicicletas, peatones. Todos ellos con sus propias prisas, sus intereses. Circunstancias todas ellas de plena actualidad en Gijón, tal y como se puede comprobar prácticamente a diario en La Columna de este periódico, que llevan a numerosos ciudadanos a debatir sobre el buen y el mal uso de la bicicleta, los excesos de velocidad, riesgos, accidentes, encontronazos y recomendaciones a la hora de circular por las aceras, los carriles específicos, los espacios compartidos y la calzada. Un debate que ayer quedó patente durante la mesa redonda celebrada por la organización solidaria Expoacción en el Ateneo Jovellanos. «Porque la bicicleta es buena, pero siempre con un orden», señaló su presidente, Jesús Santos Villagrá, quien aseguró tener miedo cuando pasea por el Muro o Poniente por culpa, precisamente, de los ciclistas que no respetan a los peatones que caminan por las aceras. «Solo quiero dar voz a la multitud de quejas de personas mayores o con problemas de movilidad sobre el mal uso de la bicicleta. No hablo de sacrificar, solo de utilizarla como es debido. Espero que no tengan que cobrarse la vida de un inocente para que se apliquen las normas», apuntó. Una reflexión en la que profundizó Rafael Fernández, de la asociación Asturias con Bici: «El problema de convivencia es, en realidad, de los vehículos a motor y de sus excesos. Hemos perdido espacio público, todo está reservado para ellos», protestó. «Hacen falta vías ciclistas segregadas de las aceras. También más seguridad en la calzada. Si un ciclista va por la acera es porque tiene miedo a ir por la carretera», añadió, al tiempo que criticaba los abusos a la hora de usar el coche: «Tenemos unos hábitos horribles. Solo hay que ver los atascos bestiales que hay en los colegios para llevar y recoger a los niños».

Un problema de educación

En la mesa redonda también participó Manuel Cañete, representante de la comisión de Movilidad de la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV) de la zona urbana. Bajo su punto de vista, «hace falta educar» a algunos ciclistas que «no tienen claro por dónde deben circular». Cañete también se mostró crítico con la «plaga» de automóviles que sufre la ciudad. Para ello puso un ejemplo: «Hace poco subí al campus y estaba lleno de coches. Apenas conté tres bicicletas. Y seguro que las estadísticas de uso del autobús son también penosas», lamentó, al tiempo que apostaba por «concienciar a la gente de la importancia de la movilidad sostenible» y de «invertir los valores» actuales relacionados con el transporte.

La acera, para el peatón

Quien más se extendió en su análisis fue Sergio Fernández, asesor de Seguridad Ciudadana en el Ayuntamiento. «Todos estamos muy interesados en pacificar la convivencia de todos los medios de transporte. Es una cuestión de educación, y los frutos no se recogen en poco tiempo», indicó, al tiempo que recordaba la ordenanza actual, «que dice que la bicicleta es un vehículo, por mucho que digamos que no, que debe respetar las normas y no puede ir por la acera». Fernández también mostró su preocupación por la falta de conocimiento de «muchos ciclistas» que, aseguró, «creen que ir por la acera es algo totalmente normal».

El asesor de Seguridad Ciudadana también repasó varias cifras durante su intervención, como los 571 vehículos a motor por cada 1.000 habitantes que hay en Gijón -la media española está en 660-, y que solo el 38,54% de los desplazamientos se realicen de forma motorizada. «El resto son todos a pie», apuntó, mientras mostraba su preocupación ante la cantidad de viajes que se realizan de media en Gijón en coche particular. «Un 65% frente al 26% del autobús», lamentó.

Por ello, Sergio Fernández recordó los objetivos marcados por el Ayuntamiento en su proyecto del Plan de Movilidad: «Queremos pacificar la ciudad, mejorar la movilidad reduciendo el uso del coche. Descongestionar las calles y potenciar el uso del autobús y de la bici son dos prioridades del Ayuntamiento». Para ello, prometió nuevos carriles bici y mejoras en los existentes, así como medidas que mejoren los tiempos del transporte público.