Los condenados por el crimen de Vallobín pasarán 30 años en prisión

Sus penas alcanzan los 201 años, pero la Ley establece un máximo de tres décadas, aunque la sentencia aún no es firme

I. REYOVIEDO.
Los abogados de los tres acusados antes de entrar en la vista oral celebrada en noviembre. ::                             MARIO ROJAS/
Los abogados de los tres acusados antes de entrar en la vista oral celebrada en noviembre. :: MARIO ROJAS

Las penas dictadas por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial para los tres acusados por la muerte y posterior descuartizamiento de María Luisa Blanco en su casa de Vallobín suman 201 años y 9 meses de prisión. Para los dos inquilinos del piso de Mariscal Solís, donde se produjo el asesinato, el juez ha dictado una severa condena por 18 delitos: a Jesús Villabrille le impone 96 años y 8 meses de cárcel y para Cristian Mesa, 79 años y 8 meses de prisión. En el caso del tercer acusado, el hermano de la fallecida, Pablo Blanco, el fallo señala 25 años y 5 meses de cárcel por un total de nueve delitos. Pero ¿cuánto tiempo real podrían pasar en prisión?

El fallo no es firme y las defensas ya estudian la posibilidad más que probable de presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. De confirmarse las penas, como mucho, los tres condenados pasarían 30 años entre rejas. Es el máximo establecido por el Código Penal. Lo que dice el texto es que cuando una persona sea condenada a dos o más delitos y uno de ellos supere los 20 años de pena (caso de asesinato), los acusados pasarán tres décadas en un centro penitenciario. El único que no llega a esta cifra tope es Pablo Blanco (25 años y 5 meses de prisión).

Sobre la posibilidad de obtener permisos penitenciarios, el código reconoce que puede solicitarse con un cuarto de condena cumplida y siempre restando desde ese máximo de 30 años. Es decir, que Cristian y Jesús podrían solicitarlo dentro de siete años y medio. No obstante, esta medida tiene por objeto la reinserción de los reos en la sociedad y la jusrisprudencia de los tribunales de Vigilancia Penitenciaria no ve mucho sentido en iniciar una reinserción tan lejana a la puesta en libertad de los presos; suele establecer la mitad de la condena (15 años, en este caso) como fecha para comenzar a plantearse la posibilidad de permisos penitenciarios. Además, no hay garantías de que se conceda.

Son algunas de las dudas que algunos vecinos del Vallobín se plantean ante lo atroz del crimen. A María Luisa Blanco, de 36 años e impedida en una silla de ruedas, la mataron durante la noche de San Juan de 2009. Los inquilinos de la casa, Jesús y Cristian, ejercieron durante unos diez meses, según el juez, un maltrato y una extorsión económica sobre los Blanco que desembocó en el asesinato. Tras toda una noche de vejaciones ambos, junto con Pablo Blanco, intentaron estrangular a la mujer y luego Jesús le vació una botella de whisky. Luego la descuartizaron.