Arcelor afronta ya 677 denuncias por daños del horno alto a los vehículos

Las investigaciones se centran ahora en determinar si alguna de las denuncias presentadas por el daño de vehículos es falsa Los afectados continúan llegando masivamente a la Comisaría de El Natahoyo

OLAYA SUÁREZGIJÓN.

La Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía había recibido hasta el mediodía de ayer 677 denuncias de afectados por la lluvia ácida provocada, supuestamente, por el arrancado del horno B de la factoría de Arcelor de Veriña la madrugada del 17 de enero. Tres semanas después del hecho, que afectó a buena parte de la zona Sur de la ciudad, continúan llegando propietarios de vehículos con la carrocería dañada.

No se descarta que alguna de las denuncias sea falsa. Serán ahora los investigadores los que hagan la criba para determinar cuáles de los turismos que durante los últimos días han pasado por el aparcamiento de las dependencias policiales están realmente perjudicados por lo ocurrido.

La fiscalía de Medio Ambiente del Principado ha abierto ya diligencias por un posible aumento de las emisiones contaminantes de Arcelor en su factoría de Veriña a raíz de la denuncia presentada por la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies. A ello se sumarán los informes remitidos por la Policía al juzgado de guardia. Este procedimiento se prolongará varias semanas, una vez que la Policía Científica analice todos los turismos y se recopilen las pruebas necesarias para esclarecer lo ocurrido, un suceso adelantado por EL COMERCIO.

La Consejería de Medio Ambiente también estudia abrir un expediente sancionador a la multinacional siderúrgica por la contaminación emitida la madrugada del 17 de enero con motivo de la puesta en marcha del horno B. El primer informe elaborado por los técnicos de la Dirección General de Calidad Ambiental apunta al enfriado con agua, a cielo abierto, de la primera colada de escoria y arrabio tras la puesta en marcha de ese horno alto como la causa más probable de las emisiones, que afectaron a vehículos estacionados en la vía pública en la zona de Tremañes, Pumarín, Nuevo Gijón, Porceyo y Montevil.No sólo fueron turismos los afectados por las partículas de óxido. También mobiliario urbano, como farolas, quitamiedos, bancos e incluso persianas metálicas.

Las investigaciones que lleva a cabo Calidad Ambiental tienen como objetivo saber si este incidente tiene como origen una mala praxis en el encendido del horno, negligencia por parte de la empresa o, por el contrario, se debe a circunstancias que no se pudieron evitar. Lo que sí parece claro es que los técnicos vinculan la lluvia ácida al encendido del alto horno, que había estado parado durante siete meses después de que hubiera sido sometido a una reforma completa. El proceso de encendido comenzó el 13 de enero y se prolongó durante cuatro días. La madrugada del 17 de enero muchos gijoneses escucharon varias explosiones, que coinciden con la hora en la que la nube tóxica habría estropeado la chapa de centenares de vehículos.

Los perjudicados siguen llegando a la Comisaría y no se espera que las denuncias cesen los próximos días.

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