La Junta pide al Principado que frene las carreras en Perlora

El Parlamento aprueba la proposición no de ley del PP en la que solicita la instalación de reductores de velocidad en la vía Luanco-Gijón

PEPE G.-PUMARINOCANDÁS.
Tramo de La Estanquera de la AS-239, en Perlora. ::                             P. G.-PUMARINO/
Tramo de La Estanquera de la AS-239, en Perlora. :: P. G.-PUMARINO

La Junta General del Principado solicitará al Consejo de Gobierno que adopte medidas para mejorar la seguridad vial en la carretera AS-239, entre Luanco y Gijón, especialmente en el tramo que discurre por La Estanquera, en Perlora. El Parlamento así lo acordó, tras aprobar una proposición no de ley presentada por el Partido Popular, en la que se apuntaba que este punto -en el kilómetro 8, en dirección a Candás- es «centro neurálgico de carreras de coches y de motocicletas de alta cilindrada» y reclamaba, como lo hace ahora la Junta, la instalación de sistemas reductores de velocidad, así como de señales que fijen el límite en 50 kilómetros por hora.

La iniciativa popular fue sometida a debate en el seno de la comisión de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente y salió adelante con los votos favorables del PP, PSOE y Foro, y la abstención de IU y UPyD. En el transcurso del encuentro, PSOE y Foro plantearon dudas acerca de las medidas que plantea el PP. No obstante, según explicó el portavoz del Partido Popular en Carreño, José Ramón Fernández, ambos retiraron finalmente las objeciones tras conocer un informe de la Jefatura Provincial de Tráfico. En él se recomendaba la instalación de bandas transversales de alerta y la señalización vertical como medidas de protección, a la vista de las actuaciones llevadas a cabo en la zona por la Guardia Civil. La Junta también aprobó la mejora de la señalización en la carretera que une Perán con Logrezana. Ahora queda pendiente para su debate y votación en el Pleno de la Cámara otra proposición destinada a la adopción de medidas de seguridad vial en AS-110 (Candás-Tabaza), donde tres miembros de una misma familia murieron a principios de enero.