Al calor de las salas y al frío de la calle

Los espectáculos callejeros plantaron cara a las bajas temperaturas con imaginación mientras el Jovellanos se dejaba seducir por la hipnótica y apabullante belleza de Aracaladanza La Feria Europea de Teatro para Niños se inaugura hoy oficialmente tras la 'preferia' de ayer

M. F. ANTUÑAGIJÓN .
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Hoy se abre el telón oficialmente. Pero fue ayer cuando títires y titiriteros, actores y bailarines, niños y mayores se instalaron al frío de las calles y al calor de las salas para dar la bienvenida a la escena mayúscula y madura creada para divertir, entretener y formar a los más pequeños. La Feria Europea de Artes Escénicas para Niños y Niñas (Feten) comenzó a andar con una 'preferia' que avanzó lo que está por llegar desde hoy y hasta el viernes de la semana que entra.

Y lo que está por llegar es una inmensa variedad de espectáculos que tocan todos los palos y que se dejan seducir y seducen por y con la danza, el circo, las nuevas tecnologías, los objetos, las marionetas, la magia, los mundos oníricos y fantásticos, la luz, el color, la música y muchas cosas más.

El caso es que con permiso de que sea esta tarde cuando Aracaladanza inaugure en el Teatro Jovellanos (18 horas) con sus 'Constelaciones' de inspiración Miró la feria de teatro gijonesa, ayer las subió a las tablas para atrapar al público con su impactante, apabullante y fulminante belleza. Ejerce sobre el público un poder hipnótico esta compañía madrileña recién llegada de Australia y que hace temporada en Londres con unas coreografías brillantes que visten con telas, luces, ovillos de lana, cintas, proyecciones animadas y fantasía sin límite la danza contemporánea. Una ovación de lujo cerró la primera de sus funciones en Feten.

Claro que además de danza, el amplio aperitivo sabatino de Feten tuvo variedad en temáticas, procedencias, estilos y formatos. Hubo incluso en el paseo de Begoña, convertido en epicentro de la fiesta, representación neozelandesa. Desde tan lejano paraíso llegaron String Bean Pupets con dos historias de veinte minutos con títulos en inglés, 'The Mermaid's song' y 'The Portrait Painter'. Hubo también marionetas catalano-escocesas convertidas en 'Monstruos' en el Antiguo Instituto con Zipit Company y The Puppet Lab. Hubo teatro visual y poético llegado de Cantabria con Escena Miriñaque y su 'Cucu Haiku'.

Y hubo sobre todo y por encima de todo mucha calle. La magia de Justo Thaus instalada en la plaza del Parchís, 'La banda foránea' aterrizada desde Cataluña de la mano de Forani Teatre que tomó literalmente el paseo de Begoña e hizo al público desplazarse al son de su trombón, su trompeta, sus músicos coloristas uniformados y su ritmo. Y junto a ellos los animales fantásticos convertidos en cometas de Cal y Canto Teatro, con 'A-TA-KA', que llegaron ya cuando la luz se había ido y se hacía fuerte la noche.

Se estrenaron también los juegos e instalaciones. En el Parchís había pesca. Tocaba sentarse en una silla, coger la caña y atrapar a los peces que daban vueltas en una suerte de carrusel. E incluso, tocaba cantar. Todo ello de la mano de L'Avalot Teatre de Cataluña.

En Begoña, la oferta era doble. Por una parte, los franceses de Les Festijeux se montaron una 'Cocinita sabrosa' que tenía encantados a los peques. Poco importaban los abrigos, las bufandas y los gorros cuando se trataba de adentrarse en el mercado, comprar, vender y cocinar.

Instalada la cocina frente al Teatro Jovellanos, el taller creativo de Acto, compañía asturiana, y su 'TAdeTako' se situaba más allá del cruce con la calle de Covadonga cargadito de tacos de madera de distintos tamaños con los que formar sin tregua diferentes composiciones.