Vallina hará «todo lo posible» para impedir otro derribo en La Lloba

La alcaldesa tacha de «demencial» la actitud del demandante y resalta que uno de los cónyuges residentes «casi es centenario, no podemos dejarlos en la calle»

J. F. G.PIEDRAS BLANCAS.

La alcaldesa, Ángela Vallina, manifestó ayer que hará «todo lo posible» para evitar que se ejecute la sentencia en firme que obliga al Ayuntamiento a requerir a los propietarios de un hórreo de La Lloba a demoler la construcción ilegal habilitada en la parte inferior, con apercibimiento de ejecución subsidiaria.

«Es una locura. Son personas muy mayores, una de ellas casi centenaria, y no vamos a dejarlos en la calle», añadió Vallina, que tachó de «demencial» la actitud del demandante, «que quiere barrer a sus vecinos». Es el mismo que años atrás solicitó el derribo de otra vivienda ilegal, lindante con la suya. La demolición se materializó en 2009.

Paradójicamente, fue el propio Ayuntamiento quien adoptó en 1997 la resolución que ahora el juez obliga a cumplir. En ella, requería a los propietarios del hórreo a que demolieran la construcción habilitada en su parte baja, a modo de vivienda, al declarar que las obras de cierre y acondicionamiento se realizaron «sin licencia municipal, y pueden calificarse como obras terminadas sin licencia, disconformes con el planeamiento y manifiestamente ilegalizables», con apercibimiento de ejecución subsidiaria.

El dueño de la explotación agraria le reclamó el pasado día 13 al Ayuntamiento que cumpliese su propia resolución, y al no recibir respuesta acudió a los Tribunales, que le han dado la razón. La sentencia es clara. El juez rechaza que, tal y como sostiene el Ayuntamiento, la resolución sea nula, y ordena que la resolución se ejecute «de inmediato». La sentencia no admite recurso. Por tanto, el Consistorio debe requerir a los propietarios a que derriben la construcción, y en el caso de no hacerlo, adoptar las medidas necesarias para que se lleve a efecto.

Vallina ve una posible salida en el propio fallo judicial. «Dice que el demandante posee un albergue canino en la zona», instalación que según la alcaldesa «es completamente ilegal. Aquí nadie ha pedido permiso para construir una perrera en La Lloba, así que sólo hay dos opciones, o el demandante ha cometido perjurio o ha construido algo de manera ilegal», reiteró Vallina. El resto de los grupos políticos municipales no se expresaron sobre el asunto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos