Arcelor afronta el semestre con una amplia cartera de pedidos en sus plantas de Avilés

La reactivación del sector del automóvil ofrece unas buenas perspectivas mientras el freno en construcción mantiene parada la linea de pintura y galvanizado 1

F. DEL BUSTOAVILÉS.
Un tren sale de Avilés cargado de bobinas. ::                             MARIETA/
Un tren sale de Avilés cargado de bobinas. :: MARIETA

Arcelor Mittal inicia el año con unas buenas perspectivas para sus instalaciones en Avilés. Y es que todos los departamentos abiertos cuentan con una amplia cartera de pedidos para estos seis primeros meses del año. La actividad, por lo tanto, se encuentra garantizada aunque el escenario no es el deseado por la empresa.

Así, por ejemplo, sucede con la línea de hojalata, que se encuentra al máximo de su producción pero donde la caída de los precios impide que los resultados sean tan buenos como desearía la empresa.

La principal explicación para este comportamiento es la demanda del sector del automóvil, uno de los principales clientes de la empresa siderúrgica. La reactivación de producción en las diferentes fábricas de España se ha traducido en un incremento de pedidos para atender y cubrir la actividad en este primer semestre.

En este contexto, el único elemento negativo es la falta de actividad para la línea de pintura y galvanizado 1. Su producción se centra en el sector de construcción, que sigue sin reactivar su pulso y, por consiguiente, no se reciben pedidos.

A partir de ahí, queda por despejar la incertidumbre del segundo semestre, donde aún no se comentan las perspectivas del mercado.

Convenio parado

Por otra, el comité de empresa de ArcelorMittal de Avilés analizó ayer las negociaciones del convenio colectivo. Después de haberse alcanzado un compromiso dentro del acuerdo marco, las diferentes instalaciones deben definir un convenio que permita aplicar a las características locales ese acuerdo general para toda España.

De forma unánime, los sindicatos lamentaron ayer la falta de avances en las reuniones que se vienen celebrando desde principios de año. De momento, no se plantearon medidas de presión para romper esta tendencia, ya que se confía en desbloquear el diálogo.