La red contra la exclusión atendió a 1.136 personas en seis meses

La mayoría son hombres, españoles, de una media de 46 años y que recurren por primera vez en su vida a los dispositivos sociales

OLGA ESTEBANGIJÓN.
Un grupo de personas hace cola en la puerta de la Cocina Económica, el comedor de la Asociación Gijonesa de Caridad. ::                             E. C./
Un grupo de personas hace cola en la puerta de la Cocina Económica, el comedor de la Asociación Gijonesa de Caridad. :: E. C.

Son en su mayoría hombres, españoles, de una media de 46 años, solteros, con estudios primarios incompletos, que no perciben el Salario Social Básico y se han visto obligados, por primera vez en su vida, a utilizar los dispositivos sociales de los que dispone Gijón para comer, para dormir o para asearse. Es el perfil que se desprende de la memoria de la Red de Atención a Personas sin Hogar al cierre de su primer semestre de funcionamiento con una base de datos compartida. Creada en 2010 y compuesta por la Asociación Gijonesa de Caridad, Proyecto Hombre, el Albergue Covadonga, la Fundación Siloé, Cáritas Diocesana y Fundación Municipal de Servicios Sociales, todas las entidades comparten datos desde el 1 de julio de 2012. Hasta el 31 de diciembre, en seis meses, atendió a un total de 1.136 personas.

1.136 personas que han registrado hasta 4.367 usos de la red, principalmente, de los servicios de comedor y del Albergue, que en realidad son el primer nivel y por tanto algo así como la puerta de entrada a la red. Pero también del centro de día Milsoles. O de la farmacia de la Oficina de Información al Transeúnte. O del Piso Prometeo. O de la Casa de Acogida de Siloé. O de cualquiera de los otros servicios a su disposición. La base de datos compartida permite no sólo conocer el número de personas que en Gijón necesitan recurrir a este tipo de dispositivos, sino también tener información sobre su situación personal. Porque esta forma de trabajar tiene como objetivo crear un espacio estable de coordinación entre las distintas entidades y lograr ofrecer unos mejores servicios, tras el intercambio de información, así como «tener conocimiento en todo momento de la cantidad de personas que se atienden, su perfil sociodemográfico, necesidades no cubiertas y qué servicios usan».

La nueva cara de la pobreza

Y los datos confirman, al cierre del semestre, algo que ya quedó claro en los primeros meses de funcionamiento de esta red y que las entidades sociales vienen advirtiendo desde hace tiempo: que la crisis ha cambiado la cara de la pobreza. 956 de las 1.136 personas que han hecho uso de estos servicios en esos seis meses admiten que es la primera vez que tienen que recurrir a ellos. Es decir, que nunca antes habían tenido que dormir en el Albergue, o comer en la Cocina Económica o recurrir a Cáritas en busca de comida o de alojamiento. De hecho, este es uno de los motivos principales que llevó a la Fundación Municipal de Servicios Sociales a presentar, recientemente, la guía 'Gijón Solidario', que ofrece información sobre todas las ayudas disponibles en la ciudad (desde dónde solicitar alojamiento y comida hasta donde conseguir productos de higiene y para el hogar, ropa y juguetes), una guía pensada básicamente para quienes nunca habían tenido que recurrir a estos servicios. Explicaba entonces la concejala de Bienestar Social que «las personas acostumbradas a acudir a los recursos sociales conocen estas direcciones, pero otras muchas no sabrían dónde acudir». La guía está pensada especialmente para esos casos «que han aflorado en estos dos últimos años», personas y familias «con carencias económicas, pero no en situación de exclusión social».

Hasta la creación de la Red de Atención a Personas sin Hogar no había ningún dato seguro sobre cuántas personas viven en la calle en Gijón. Se hablaba de la posibilidad de que menos de un centenar de indigentes durmieran permanentemente en la calle. Según los datos de la memoria hay 268 personas en esa situación, un 23,59% del total de usuarios de los equipamientos. 234 son hombres y 34, mujeres. En cualquier caso, podría incluir esta cifra los transeúntes ocasionales, que varían en función del momento del año. En verano, por ejemplo, son más ya que cierran albergues de municipios cercanos como León y Santander. Sólo 162 personas de todas las que han recurrido a estos servicios asegura tener vivienda. El resto vive entre alojamientos colectivos, hostales y pensiones o de forma itinerante.

54 universitarios

En cuanto a la procedencia de los usuarios, solo un 14% son gijoneses, aunque en realidad más de un 48% están empadronados en Gijón. Un 11% lo están en otras partes de Asturias y más de un 32% en otros puntos del país. Las organizaciones sociales de la ciudad ya habían detectado que, pese a que sigue creciendo el número de personas extranjeras que llaman a sus puertas, había crecido de forma exponencial la demanda de españoles. Los números lo confirman: un 73,3% de los usuarios de la Red de atención a personas sin hogar de Gijón, en el segundo semestre de 2012, fueron españoles; mientras que un 12% fueron europeos; un 7,2% africanos y un 6,3%, americanos.

Entre las 1.136 personas registradas a finales de 2012 en los dispositivos, la mayoría, un 53,5%, tienen estudios Primarios incompletos. Aunque hay otros porcentajes llamativos: casi un 13% sí finalizaron esos estudios Primarios; pero es que además algo más de un 25% tienen los Secundarios y hay entre ellos 54 universitarios. En cuanto a su situación familiar, casi un 60% son solteros, seguidos por un 25,70% de separados o divorciados y casi un 11%, casados. Más de la mitad no tienen hijos y casi un 40% sí los tienen, pero sin responsabilidad sobre ellos.

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