«Educación pretende suprimir 18 unidades de la concertada», denuncia Otecas

A. V.GIJÓN.

El proceso de renovación de los conciertos educativos -que deberá estar concluido el próximo 15 de abril y que definirá su vigencia durante los próximos cuatro años- se recrudece. El sindicato mayoritario en la enseñanza concertada en Asturias, Otecas, denunció ayer «la intención de la Administración educativa del Principado de suprimir dieciocho unidades de forma directa en los centros» de una red compuesta por 71 colegios con 1.400 unidades y 31.600 alumnos, además de la pretensión de la consejería de «impedir el incremento de clases en otros con suficiente demanda».

Entre esos tijeretazos está el recorte de unidades «en cinco centros de Secundaria con suficiente ratio de media», explicó el portavoz de la central, Juan Luis González, quien precisó que las zonas más afectadas, de llevarse a cabo la amenaza, serían Gijón, Oviedo y las Cuencas, y que fue incluso más allá: «Están poniendo en riesgo la continuidad de las unidades concertadas en el futuro y la pervivencia de algún centro».

El sindicato considera «grave la intención de desviar alumnado a los centros públicos», con la que, denuncian, «se cercena el derecho de los padres a elegir y se aboca a los colegios a la pérdida de puestos de trabajo y a la disminución de jornada de trabajo, con la merma correspondiente de sus salarios».

Así, aunque recuerdan que «es cierto que la ley establece la capacidad de la Administración para programar las plazas escolares», advierten de que la LOE «no le atribuye el derecho de forzar el desvío de alumnos de los centros concertados a los centros públicos, sino que la programación debe garantizar el derecho de todos a la educación y los derechos individuales de alumnos, padres y tutores. No se trata de concertar sólo si no se llenan las plazas vacantes en la pública», cargan.

Recuerdan, finalmente, que «la inversión pública por alumno en los centros concertados de Asturias no llega a los 2.500 euros anuales» y que «esto supone ofrecer el servicio público educativo con uno de los costes más bajos por alumno de toda España». Avisan también de que están dispuestos «a dar la batalla».