La escasez de fondos impide liberar este año nuevos quebrantahuesos en los Picos de Europa

Una de las últimas imágenes de 'Atilano' en los Picos. :: FCQ

La Fundación para la Conservación de esta especie asegura tener financiación para poder retomar el proyecto en 2014

A. INGUANZO Benia.
Sábado, 16 marzo 2013, 03:37

No habrá nuevos quebrantahuesos este año sobrevolando la vertiente asturiana de los Picos de Europa. La falta de recursos económicos es fundamentalmente la razón que impide a la Fundación para la Conservación de esta especie avícola realizar nuevas sueltas este año, aunque se espera retomar el proyecto de cara a 2014. «Este año no va a haber sueltas. Los recortes a nivel nacional también han afectado al plan de conservación», confirmaba ayer el vicepresidente de la fundación, Gerardo Báguena. No obstante, esta entidad ya ha conseguido acceder a las ayudas de un programa europeo que permitirán dar continuidad al proyecto para la recuperación de esta especie en el parque nacional.

La previsión tanto de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) como del Ministerio de Medio Ambiente y de los gobiernos de Asturias y Aragón era continuar este año con el proyecto de reintroducción. Se preveía recoger hace algunas semanas, coincidiendo con la fase reproductiva de estas aves en los Pirineos, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido de Huesca, huevos de quebrantahuesos -en nidos de alto riesgo de fracaso reproductivo- para liberar más ejemplares en los Picos de cara al verano. No fue así. 'Atilano' y 'Deva', los dos nuevos quebrantahuesos que habitan actualmente la vertiente asturiana, continuarán volando solos hasta por lo menos el verano del 2014.

Estos dos ejemplares, liberados gracias a la puesta en marcha de este programa de recuperación, se encuentran «espléndidos». 'Deva', la única sobreviviente de las dos hembras que llegaron en primer lugar a los Picos, frecuenta desde hace meses el área del Cares. 'Atilano', el macho que se soltaba el pasado mes de agosto, se ha desplazado hasta la cara sur de la sierra del Cuera.

Con las últimas nevadas se han modificado las previsiones iniciales de la FCQ, con lo que cabe la posibilidad de que ante la búsqueda de alimento el macho vuele hacia la localización actual de la hembra. «De no darse ahora, nuestra previsión apunta a que el encuentro entre ambos pueda tener lugar, como muy tarde, avanzada la primavera en el río Cares», explicó Báguena. De cara a la próxima semana los miembros de la Fundación tienen previsto iniciar varias jornadas de campo para localizar a los ejemplares. «En cualquier caso la evolución de ambos es favorable», añadió el naturalista.

Una incorporación al año

El proyecto para la recuperación de la especie extinta en los Picos de Europa fue una iniciativa que nació en 2006. Desde entonces han sido tres los ejemplares liberados de los que dos ya se encuentran haciendo del territorio su nuevo hogar. En julio del 2010 sobrevolaban por primera vez el área, desde el Cantón del Texéu, 'Deva' y 'Leoncia', aunque esta última murió meses después. Aquella jornada se materializó lo que llevaba fraguándose años y fue un paso celebrado tanto por los responsables de la FCQ, como por los representantes del Parque Nacional de los Picos de Europa y las administraciones local, regional y estatal. Aquel día se declaró que la clave iba a estar en que cada año «podamos generar un núcleo fundador mínimo para que estas aves se establezcan en esta cordillera». Desde entonces se trabajó en esa línea y en 2012 llegaba a los montes onienes 'Atilano', un polluelo que se resistió en un principio a volar pero que ahora ya ha recorrido muchos kilómetros y que, según informan sus cuidadores, «ya ha roto sus primeros huesos». Los expertos consideran que para poder consolidar un núcleo poblacional en los Picos es necesario que cada año se introduzcan entre 3 y 5 de estas aves. Algo que en absoluto se está cumpliendo.

En cualquier caso Gerardo Báguena confía en que el trabajo de campo se va a retomar en 2014. Hasta entonces, el objetivo principal con el que nació este proyecto se va poco a poco cumpliendo. Los ejemplares carroñeros, último eslabón de la cadena alimenticia, conviven con otras especies y fijan territorio.

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