La primera gaita del rock

El Centro Asturiano inaugura hoy una exposición sobre la historia del grupo donde Tino Casal se lanzó a la fama: Los Archiduques

IDOYA REYOVIEDO.
David Wallece y Arturo García 'Tuni' son los organizadores de la muestra. ::                             ÁLEX PIÑA/
David Wallece y Arturo García 'Tuni' son los organizadores de la muestra. :: ÁLEX PIÑA

«Hola, soy una de las chicas que presenciaron vuestra actuación de ayer domingo en El Jardín. Me gustaron mucho las canciones que habéis interpretado, sobre todo 'Lamento de gaitas'». Así arranca la carta de Inma, firmada el 28 de junio de 1968, tras presenciar un concierto del grupo Los Archiduques, la banda moscona formada hace ahora 50 años y que contó con músicos de la talla de Tino Casal y Pedro Bastarrica entre sus filas.

La carta forma parte de la exposición que esta tarde, a las 19.30, se inaugurará en el Centro Asturiano sobre la banda asturiana, el primer grupo en introducir el más conocido instrumento regional, la gaita, en la música nacional. Lo hicieron con su tema 'Lamento de gaitas', una versión de la canción 'I love the way you love me', de Paul & Barry Ryan. Aunque ni la gaita ni el gaitero eran asturianos. «Quien tocaba la gaita era un compañero de piso de Tino Casal, un escocés que trabajaba en la Escuela de Idiomas de Madrid. Tuvieron que emborracharle para la grabación porque no daba una», cuentan, entre risas, los organizadores de la muestra, el musicólogo David Wallece y el batería de Los Juniors, Arturo 'Tuni' García.

Los Archiduques nacieron en Grado en 1963. Claudio Menéndez, Tony Fernández y Tito Rey, ya fallecido, formaban el núcleo duro de la banda, que dio sus primeros pasos en el concurso radiofónico 'Rumbo a la gloria', que por aquellos años se celebraba en los teatros de la ciudad. Se trataba de dar una oportunidad a los nuevos artistas, y los Archiduques (al principio Los Duques, aunque tuvieron que cambiar de nombre porque había un grupo portugués que se llamaba igual) lo aprovecharon. Viajaron a Madrid para grabar sus primeros EPs. En 1967, tras enfermar el cantante, fichan a Tino Casal, quien no se separaría de la banda hasta su disolución a comienzos de los 70.

Lo de la gaita no es la única novedad que Los Archiduques introdujeron en el rock nacional de aquella época. Por ejemplo, fueron los primeros en añadir dos bombos a la batería y de los primeros en comprar una guitarra Fender, un órgano Hammond y en introducir la distorsión en sus temas. «De aquella tener instrumentos extranjeros era casi por la gracia de Dios, estaban prohibidos por Franco», apunta 'Tuni'.

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