El teatro se convertirá en un nuevo museo

Cultura prepara un proyecto para que se pueda visitar el Palacio Valdés

YOLANDA DE LUISAVILÉS.
Los visitantes descubrirán cómo se ideó y las actividades que ha acogido el teatro. ::                             FOTOS: SERGIO LÓPEZ/
Los visitantes descubrirán cómo se ideó y las actividades que ha acogido el teatro. :: FOTOS: SERGIO LÓPEZ

La mayoría de los avilesinos han pisado en alguna ocasión el Teatro Palacio Valdés para disfrutar de algún espectáculo, pero son pocos los que se han parado a contemplar su valor arquitectónico y mucho menos el histórico. Ahora la Concejalía de Cultura ha comenzado a preparar un proyecto que permita visitar el coliseo avilesino, se convertirá así en un espacio museístico más de la ciudad, uniéndose al Museo de Avilés, que se abrirá en abril en La Ferrería, y al Centro de Interpretación del Cementerio de La Carriona.

LA VOZ DE AVILÉS visitó ayer el teatro con el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, y el responsable de Patrimonio Histórico y Museología de la concejalía, Manuel Ángel Hidalgo, lo que supuso un primer acercamiento a lo que verán los avilesinos y visitantes de la ciudad cuando concluya este proyecto de musealización del Palacio Valdés.

El recorrido comenzaría en el exterior del coliseo, donde se explicaría cómo era el Avilés de principios del siglo XX cuando nace el teatro. Los distintos proyectos que hubo y el diseño definitivo del arquitecto Manuel del Busto, que comenzó a construirse en 1900 y finalizó en 1920. Se podrán descubrir cuestiones como que en un primer momento se barajó otro nombre, iba a llamarse Teatro Luanco, por Claudio Luanco, aunque finalmente se optó por el reconocido escritor Palacio Valdés. O constatar algo de lo que, al menos la que escribe, nunca se había percatado, que el teatro no sigue el diseño de otros de su momento, ya que desde la entrada principal no se accede al patio de butacas directamente, sino que hay que girar para entrar en el mismo y encontrarse con el escenario. Estas explicaciones se completarán con paneles y pantallas digitales en el hall del teatro en las que se incorporarán imágenes de planos o de la construcción, así como actividades desarrolladas en el principal centro cultural de la ciudad durante muchos años.

Ya en el patio de butacas habrá tiempo para más explicaciones, cómo la función social que tuvo desde su nacimiento el Palacio Valdés, para lo que se diseñó un complejo sistema que permite colocar el patio de butacas en posición totalmente horizontal para realizar bailes, cafés literarios o juegos florales. De hecho una parte de la visita será al sótano del edificio donde se puede ver el mecanismo restaurado recientemente. «Era un espacio para el ocio burgués de la época, no sólo para ver espectáculos, sino también para hacer negocios», señala Román Antonio Álvarez sobre la actividad en aquellos primeros años de vida.

Los veinte años que tardó en construirse dieron también para mucho y sobre ellos habrá algunas explicaciones, como la ampliación que se decidió del patio de butacas y el proscenio, o que incluso se llegó a utilizar como cuadra de animales en ese tiempo. Siguiendo con la historia del edificio, se recordará que durante la Guerra Civil fue usado como refugio antiaéreo y de ello queda la huella en su sótano. Terminada la guerra, el teatro basó su actividad en el cine, aunque también había representaciones y celebraciones tradicionales en Avilés como El Bollo o la Batelera. «Cuando el cine entra en declive, llega el momento en que se cierra y alcanza casi la ruina, hasta que el Ayuntamiento decide intervenir y realiza obras pasando después la factura a sus propietarios», señala el edil de Cultura.

Posteriormente, ya en los años ochenta, se inicia el largo proceso de expropiación y luego de restauración. Su inauguración en 1992, ya como municipal, da paso a una política de programación que ya a finales de los noventa y comienzos de este siglo ha dado sus frutos y ha situado a Avilés como referente teatral en España. En este tiempo también ha habido otras mejoras que se podrán ver en la visita, como el peine sobre el escenario que sustituyó al viejo de madera, el foso para los músicos ampliado en su día o los mosaicos de los pasillos restaurados. Los camerinos situados en el primer y segundo piso que cuentan con espacios propios para el maquillaje o para el planchado del vestuario de los actores, serán también visitables.

Será un recorrido que permitirá descubrir el valor de este espacio y a la vez profundizar en la historia de Avilés.