Las familias de niños con autismo cargan contra el copago farmacéutico

La Laboral y el Jovellanos se pintan de azul para dar visibilidad a este tipo de trastornos, que afectan a uno de cada 150 menores

CH. TUYA GIJÓN / MADRID.
La iluminación tiñó ayer la Laboral de azul para acoger un encuentro de asociaciones de familias y para dar visibilidad a estos trastornos. Hoy, a partir de las nueve, será el turno del Teatro Jovellanos. ::
                             PAÑEDA/
La iluminación tiñó ayer la Laboral de azul para acoger un encuentro de asociaciones de familias y para dar visibilidad a estos trastornos. Hoy, a partir de las nueve, será el turno del Teatro Jovellanos. :: PAÑEDA

La Laboral se tiñó ayer de azul para apoyar a las personas con autismo, al igual que hoy lo harán la fachada del Teatro Jovellanos y el paseo de Begoña, donde se proyectarán imágenes y se soltarán globos y farolillos con el objetivo de dar visibilidad a esta patología.

Los actos, organizados por la Plataforma de Padres de Alumnos con Trastornos del Espectro Autista (TEA) de Asturias con la estrecha colaboración de Adansi, servirán también para sensibilizar a la sociedad, por lo que hoy se iluminarán de azul varios monumentos de toda España durante la conmemoración del Día Mundial de Concienciación del Autismo.

Se calcula que uno de cada 150 niños nacen con alguno de esos Trastornos del Espectro del Autismo (TEA) y la jornada previa no estuvo exenta de reivindicaciones: «Los fármacos son caros y el copago los incrementa más haciendo mucho daño a estas familias». Así explicó ayer, por ejemplo, el presidente de la Federación Autismo Madrid, Christian Loste, uno de los principales problemas que deben afrontan las personas con un familiar -en su mayoría, niños- en esta situación.

Asimismo, contó que para lograr una mejora en la calidad de vida de quienes sufren el trastorno neurobiológico que provoca alteraciones en las habilidades de comunicación es necesario un diagnóstico más rápido y avanzar en la inclusión.

Los fármacos para tratarlo tienen un coste elevado, que, sumado al copago y a la crisis, dificultan el acceso a las familias, según alertan los expertos. Así que las asociaciones de familias reclaman una asistencia sanitaria lo más específica posible, no solo para los niños autistas, sino también para sus familias.

Y, de hecho, algunos estudios señalan que el nivel de estrés de sus cuidadores «equivale al de permanecer en la primera línea de fuego en un combate». Por ello, insisten en la necesidad de que estos familiares cuenten con apoyo psicológico y puedan disponer de tiempo libre como vía de respiro. Otro de los objetivos, además del diagnóstico antes de los 18 meses, es lograr una educación más inclusiva que obedezca a un diseño de actuación planteado para el beneficio de todos, donde los alumnos con autismo puedan compaginar sus estudios académicos con tratamientos terapéuticos gratuitos cercanos a sus domicilios.