El Colectivo Ecologista pide conocer los datos de las analíticas de mercurio en el río Raíces

Gaspar Llamazares pregunta al gobierno central si adoptará medidas contra la empresa «por su falta de colaboración»

FERNANDO DEL BUSTOAVILÉS.
Asturiana de Zinc limita con el río Raíces, caudal al que vierte parte de sus residuos. ::                             MARIETA/
Asturiana de Zinc limita con el río Raíces, caudal al que vierte parte de sus residuos. :: MARIETA

El Colectivo Ecologista de Asturias (CEA) solicitó ayer a la consejería de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente que le facilite todos los datos sobre las aguas industriales de Asturiana de Zinc (AZSA) vertidas al río Raíces desde el año 2008.

Los Ecologistas realizaron ayer la petición y, en un comunicado de prensa, confían en que la administración regional responda con rapidez a su propuesta. Esta se plantea después de que el informe del Instituto Asturiano de Prevención de Riegos Laborales se refiera a la ausencia de medidas de prevención como una de las causas del accidente que, el pasado noviembre, provocó la intoxicación por mercurio y otros metales pesados a 51 de los 53 trabajadores de IMSA, una subcontrata de Asturiana de Zinc. A raíz de este suceso se descubrió una fuente ambiental de emisión de mercurio que provoca la intoxicación por mercurio de la plantilla de AZSA.

El Colectivo Ecologista formula la propuesta ante la sospecha de que «si fallaron los controles en el aire es evidente que también pudieron fallar los controles en las aguas del proceso industrial y sus posteriores vertidos». En este sentido, en su petición se recuerda que si el origen del proceso se produjo en las torres situadas antes de los intercambiadores, «una parte del mercurio pudo verterse en el lavado del gas para llegar después al efluente final».

En esta línea, se recuerda que la Autorización Ambiental Integrada que permite la actividad industrial de AZSA fija una serie de obligaciones a la compañía como analizar cada mes los efluentes de la planta, incluyendo el mercurio, presentando un informe mensual.

También se obliga a analizar cada mes las aguas del río Raíces estudiando las concentraciones de cadmio y mercurio. Otra condición es que cada año se deben analizar los sedimentos del río para ver si se producen concentraciones de metales pesados como cadmio, mercurio, plomo, cobre y zinc. Esas sustancias también deben estudiarse en los moluscos y crustáceos que se seleccionen aleatoriamente en el cauce del río Raíces.

Los Ecologistas reclaman conocer todos los resultados de esas analíticas desde el año 2008 para conocer si se ha producido una emisión que afectase al perímetro exterior de la fábrica. También se pide información al Principado sobre la existencia de estudios independientes a los realizados por Asturiana de Zinc en sus instalaciones.

Pregunta al gobierno

Además, el diputado de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares, registró el pasado viernes una batería de preguntas al gobierno central sobre lo que considera «el accidente por mercurio más grave de los producidos en el mundo desde 1993».

En la exposición de motivos, Gaspar Llamazares cita el informe oficial del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales que, en su opinión, «deja entrever dejación de funciones por parte de AZSA a la hora de advertir a IMSA sobre los riesgos de metales pesados».

«En definitiva, el informe reconoce las carencias de medidas de prevención y establece que la empresa no evaluó de forma correcta el riesgo de exposición al mercurio», concluye Llamazares.

El diputado por Asturias también recuerda que durante esta crisis, la dirección de la multinacional del zinc «se ha caracterizado por guardar silencio públicamente, por no informar a los trabajadores ni al Ayuntamiento de Castrillón y por criticar la labor de los medios de comunicación. Sólo el doctor de la compañía recordó el 17 de enero de 2013 que algo falló en la prevención».

También recuerda que los informes encargados por Asturiana de Zinc confirman la existencia de mercurio en todas las muestras biológicas analizadas. «Los análisis a los trabajadores afectados muestran que cuando se les da el alta porque los niveles de mercurio bajan, esos niveles vuelven a subir; por lo que podrían ser considerados como enfermos crónicos».

A partir de ese punto, el diputado se interesa sobre si el gobierno central piensa investigar y profundizar en las causas del accidente. También si reclamarán «responsabilidades a la empresa por la vulneración de las normas de prevención de riesgos laborales y por su falta de colaboración con la investigación del accidente y sus consecuencias».

El diputado de la coalición de izquierdas plantea si, tras lo sucedido en San Juan de Nieva, «se adoptarán medidas adicionales de prevención y control de riesgos laborales en todas las empresas que utilicen mercurio en sus procesos productivos para que este tipo de accidentes no se vuelvan a producir».

Llamazares también quiere saber si en las conclusiones del accidente, se incorporarán las conclusiones elaboradas por las universidades de Oviedo y de Castilla-La Mancha.

Por último, el dirigente político reclama conocer si el gobierno central encargará al Instituto de Toxicología Carlos III «algún estudio sobre la intoxicación de los trabajadores de IMSA y AZSA y sobre su evolución sanitaria». En este sentido, planteó que los afectados por la intoxicación sean considerados como «enfermos crónicos».

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