«Tendremos problemas con el uso del casco en la bici y la Policía será la mala»

El intendente Secades destaca la implantación de la zona 30 y el descenso de los accidentes de tráfico, un 13% en 2012

ANA SALASOVIEDO.
De izq. a dcha, Rafael Fernández, Manuel Secades, Francisco Bastida y el profesor Leonardo Álvarez. ::                             J. D./
De izq. a dcha, Rafael Fernández, Manuel Secades, Francisco Bastida y el profesor Leonardo Álvarez. :: J. D.

Los usuarios de la bicicleta enr ciudad rechazan la obligatoriedad del uso del casco que incluye el borrador del Real Decreto que modifica el Reglamento General de Circulación. El catedrático de Derecho Consitucional de la Universidad de Oviedo y portavoz de Ciclojuristas, Francisco Bastida, advirtió ayer que su imposición es «ilegal». Explicó que un reglamento no puede hacer extensión de la ley que pone el casco a los ciclistas en las vías interurbanas, y que para que fuera legal el Gobierno central tendría que modificar la legislación.

Expuso su posición respecto al texto actualmente en fase de enmiendas ayer en la mesa redonda organizada por la Universidad en el Edificio Histórico para debatir sobre el borrador del 25 de febrero de 2013. Bastida, que confió en que el texto cambie, llamó la atención sobre el conflicto que podría surgir en relación al uso de las aceras por parte de los ciclistas por ser competencia municipal.

El intendente de la Policía Local Manuel Secades mostró su disconformidad respecto a la utilización de las aceras que permite el texto (se puede ir en bici por aceras de más de tres metros y si el conductor tiene menos de 14 años) aunque quiso dejar claro que la administración local tendrá que acatar la norma estatal. En este caso y en otros, como en el asunto más controvertido del borrador, el uso del casco: «Vamos a tener un problema seguro y la Policía Local será la mala. Tendremos que hacer la puñeta y denunciar» a quien no lo lleve. Explicó que el reglamento «impone determinadas normas» y los agentes «denunciarán y sancionarán». Y recordó la dificultad que supuso que los motoristas se pusieran el casco y reconoció que en algunas ciudades «de veraneo de Alicante de forma masiva no lo usan».

Secades cuestionó la posibilidad de que las bicis circulen en el sentido contrario: «Es muy complicado. Hay que señalizarlo y costará mucho dinero». Sin embargo, dejó abierta la posibilidad a permitirlo en zonas peatonales restringidas al tráfico. Aseguró que «el conductor de bicicleta en Oviedo es un privilegiado» porque un tercio de las 656 calles de la ciudad, 208, son peatonales, algo que en el 'Oviedo redondo' sube al 60%.

El representantes de la Policía Local quiso mostrar en la Universidad la voluntad del Ayuntamiento de la capital por incrementar el uso de la bicicleta, algo que pretende desde 2010 y que ha llevado, entre otras cosas, a la implantación de la zona 30 en un buen número de calles en una ciudad sin «cultura de bici». Este plan logró reducir en 2011 un 20% el número de accidentes de tráfico y un 13% respecto a esta cifra en 2012.

Por su parte, Rafael Fernández, de la directiva de la coordinadora ConBici puso a Oviedo y su Plan 30 como ejemplo. Bastida reconoció como virtud del borrador que modifica reglamento la implantación de lo que llamó 'ciudad 30', que limitada a 30 kilómetros por hora la velocidad en calles de un sentido de circulación o de dos, pero con solo un carril para cada uno de ellos. Ayer volvió a insistir en que los ciclistas circulen por el centro de las vías y no por la derecha para mayor seguridad.

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