Jairo Cárcaba deja el Real Oviedo por la «presión social»

Una imagen del gijonés con la elástica del Tenerife subida por «error» a las redes sociales desata las críticas contra el delantero

SARA GARCÍA ANTÓNGIJÓN.
Jairo Cárcaba, ayer en la redacción de EL COMERCIO. ::                             P. CITOULA/
Jairo Cárcaba, ayer en la redacción de EL COMERCIO. :: P. CITOULA

Ni de lejos se imaginaba Jairo Cárcaba (Gijón, 27 de mayo de 1992) cuando fichó por el Oviedo B hace dos temporadas que su relación con el club azul iba a acabar de forma abrupta con una polémica originada en las redes sociales.

El delantero gijonés oficializaba el lunes la rescisión de su contrato con la entidad oviedista después que parte de la afición azul se le echara encima. ¿El motivo? Una foto suya que acabó en una cuenta de 'Tuenti' en la que el ariete vestía una elástica del Tenerife. «Me había puesto esa camiseta hacía unas semanas en un cumpleaños y la foto la subió mi novia por error al 'Tuenti', cuando me di cuenta y fui a borrarla, ya la habían cogido», relata.

Y la instantánea 'navegó' en la red, con 'Twitter' como autopista, justo después de que el Oviedo cayera ante el Tenerife, líder de la Segunda División B, el pasado 21 de abril, y se despidiera de poder alcanzar el primer puesto de su grupo. A partir de ahí, se sucedieron los comentarios en contra de Cárcaba y empezaron a aparecer fotos de cuando era niño con la camiseta del Sporting, imágenes que, explica, en algunos casos sacadas de contexto. «Ponen una en la que dicen que estoy celebrando el descenso del Oviedo en 2003, cuando lo que festejo es el ascenso del Sporting en 2008», ejemplifica. A pesar de todo, Jairo aguantó las críticas y el hecho de que buena parte de la afición azul se le había puesto en contra.

Pero las cosas fueron a mayores y su hermana, de trece años, se convirtió en la diana de las bromas de esos seguidores azules. «Se reían de ella con vídeos en los que sale cantando... Y a ella le dio un disgusto muy grande, empezó a llorar... Mi madre también se disgustó. Y por ahí no paso», argumenta para explicar por qué decidió dar el paso de marcharse del club.

Jairo reconoce que fue un error ponerse esa camiseta del Tenerife, aunque incide en que no hubo ninguna maldad ni ganas de provocar. «Me equivoqué y dije que lo sentía, soy joven y puedo tener despistes. Recibí algunas críticas que entiendo, pero hubo gente que ya no vi normal lo que hacía. No puedes etiquetar a alguien por su DNI, por haber nacido en Gijón o por un pasado de cuando era un chaval. Es todo cuestión de la gente, no del Oviedo, pero es que este equipo tiene mucha masa social», añade Jairo, quien reconoce que la «presión social» le llevó a pedir la baja del equipo.

Y es que, plantea, «si el año que viene vuelvo a jugar con el primer equipo voy a tener a la mitad del estadio en contra y eso no tiene sentido». Y así se lo comunicó el lunes al técnico del club oviedista Fermín Álvarez, a quien «le comenté que si llegaba al primer equipo se me iba a echar el mundo encima y que esto iba a volver a salir».

«No quise provocar»

Preguntado por en qué estaba pensando cuando se enfundó la elástica del rival a batir por el primer equipo de su club y si no se dio cuenta de que una imagen así podría acarrearle problemas, teniendo en cuenta la velocidad a la que se transmiten por las redes sociales, Jairo confiesa que «no esperaba que acabara en Twitter. ¡Si yo no tengo ni cuenta!» y añade que claro que era «consciente» de lo que podía pasar -y sucedió-, pero que en ningún momento pensó que esa imagen daría el salto de la cámara a las redes sociales. «No quise provocar a nadie, me la puse porque había calor, tengo un montón de camisetas de equipos de Segunda B, unas 30 ó 40», insiste.

Jairo, que ganó el Trofeo Quini en 2011 como máximo goleador en División de Honor con el TSK Roces, explica, además, que ni el club le pidió ni él dio explicaciones. E incide en que el rendimiento de un jugador «no tiene nada que ver con dónde haya nacido». Es más, Jairo nunca militó en el Sporting, si bien empezó en la Escuela de Mareo, de los seis a los once años, para pasar después al Veriña y al TSK Roces, equipo desde el que fichó por el Oviedo B. Un contrato que se acababa este mes de junio, el día 30.

El club no quiso pronunciarse sobre el asunto y se limitó a señalar que el representante del jugador solicitó la baja a lo que se accedió. Según fuentes de la entidad, su intención era que no siguiera en el equipo.

En las dos temporadas que Jairo militó en el club azul, fue convocado en varias ocasiones con el primer equipo, con el que en esta campaña dispuso de minutos ante el Marino Playas y fue titular en partido de Copa ante el Fuenlabrada.