La rivalidad envuelve al campanu

El popular ribereño cangués 'Quico el de la Pina' pescó en el Sella el primer salmón del año, que pesó 8,850 kilos y fue vendido junto al Puente Romano por 6.700 euros al restaurante El Campanu El alcalde de Salas se presentó, junto a un policía, en Cangas de Onís para llevar, en vano, la puja a Cornellana

G. F. BUERGO CANGAS DE ONÍS / CORNELLANA.
La rivalidad envuelve al campanu

Tras remitir la lluvia que dejó los ríos impracticables el pasado miércoles en la apertura de la temporada, la segunda jornada hábil para la pesca del salmón en Asturias fue todo lo contrario. Ofreció ayer un pleno de campanos. En total, doce ejemplares. La primera captura de la temporada se produjo en aguas del Sella cuando apenas iba una hora de reloj tras abrirse de nuevo la veda.

Federico Vega Díaz 'Quico el de la Pina' echó a tierra, sobre las siete y veinte minutos, el primer salmón de 2013. El hecho de que saliese en un río del Oriente y que su pescador tuviese la intención de subastarlo en Cangas de Onís provocó la polémica del día. Hasta tal punto que Sergio Hidalgo, alcalde de Salas, se trasladó, junto a un agente de policía, a la ciudad canguesa con el objetivo de convencer al ribereño para que se desplazara a la puja instalada de Cornellana y no a la prevista junto al Puente Romano. Pero en vano.

La jornada de ayer en Cangas fue, en cualquier caso, inolvidable. Más de mil personas se convirtieron en testigos directos, en las inmediaciones del Puente Romano, de la subasta del campanu de Asturias y del Sella de 2013. El pez, que pesó 8,850 kilos y dio un longitud de 90 centímetros, con 51 de perímetro, lo echó a tierra el ribereño Federico Vega Díaz en el pozo conocido como La Mansona. Utilizó cebo mixto, un combinado de quisquilla y meruco en el anzuelo. Diez horas más tarde lo compraba en pública subasta el hostelero José Manuel Mori Cuesta 'el Marqués'. Pagó por él 6.700 euros.

Antes de tener el dinero en su bolsillo, 'Quico' ya era un hombre feliz: «Tenía una ilusión enorme por subastarlo en Cangas. Nací en el Puente Romano, a orillas del Sella, y quería homenajear a Dámaso Ortiz, un amigo ribereño que falleció hace muy poco tiempo». Y sobre el afortunado lance matinal explicaba que «llegué al pozo a las siete de la mañana, estaba solo, y enganché el pez a la segunda varada. Me puse algo nervioso, lo normal en cualquier pescador, y hasta que no vi el salmón por encima del agua no me imaginaba que iba a ser tan grande».

A renglón seguido se produjo el encuentro entre Sergio Hidalgo, alcalde Salas, y Javi Díaz, hermano de 'Quico el de la Pina', que declinó la opción de que el campanu de Asturias se subastase en Salas.

Sobre esta polémica, Antón Caldevilla, presidente de la Sociedad de Pesadores El Esmerillón, matizó que «el salmón es del pescador y no se le puede coaccionar. Debemos respetar la decisión de 'Quico', que tiene ilusión por subastarlo en su pueblo y es de agradecer ese interés, aunque aquí pueda sacar menos dinero». A su juicio, la jornada de ayer fue ideal: «Tenemos como campanu un salmón grande y pescado por un ribereño de toda la vida».

A las seis de la tarde comenzó, por fin, la subasta. El acto estuvo organizado por el Ayuntamiento de Cangas de Onís y la Asociación Ribereños del Sella, que preside Manuel Moro. De conducir las pujas se encargó Ángel Lueje y en la tribuna ocuparon plaza doce posibles compradores: diez restaurantes, un distribuidor de bebidas y un particular. Las pujas empezaron en 2.000 euros y las posturas subieron de 100 en 100 euros. A 6.700 euros llegó la mejor oferta, realizada por José Manuel Mori Cuesta 'el Marqués', propietario, en sociedad con Borja Martínez, de los restaurantes El Campanu, ubicados en Ribadesella y Cangas de Onís.

Mori Cuesta explicó al término de la subasta que «tenía claro que la puja iba a superar los 6.000 euros y decidimos comprar el campanu de Asturias de 2013 porque lo había pescado 'Quico' y porque el Sella está al lado de nuestros restaurantes». Sobre el precio pagado reconoció que «sirve como publicidad». «A lo largo del año llegan nuevos clientes por habernos visto en los medios de comunicación», explicó, al tiempo que, en relación al destino del pez, comentó que «esta noche (por ayer) tengo ocho raciones reservadas para unos clientes y las voy a facturar a 40 euros cada una».

Fiesta en Cornellana

Pese a que el primer salmón de Asturias no se subastó ayer en Cornellana, el monasterio no eludió su gran fiesta anual. El protagonista fue un ejemplar de 7,6 kilos y 86 centímetros echado a tierra, en el coto de La Llonga (Belmonte), por el coruñés Carlos Rodríguez Izquierdo. En venta pública, fue adquirido por Leopoldo Iglesias, gerente del hotel Bosque de la Zoreda, de Oviedo, que ofreció 4.000 euros por la captura.

La polémica por la subasta del campanu de Asturias estuvo presente, en cualquier caso, en la puja del concejo de Salas, pero no ocultó la satisfacción de Izquierdo e Iglesias. El primer salmón que ha dado este año el Narcea, es el primero que captura el pescador coruñés, que prueba suerte en el río desde hace cinco años: «Ya sólo con coger el primer salmón de mi vida estaba que no cogía en mí y encima me voy a casa con dinero y un trofeo», bromeaba al término de la puja, cuando indicó que los 4.000 euros le servirán para renovar material de pesca: «Y a esperar que el año próximo, por lo menos, pesque otro salmón».

Según Iglesias, que se impuso sobre otros cuatro hosteleros que pujaron, también era su primera participación en la subasta, a la que acudió «con la idea de conseguirlo», para compartirlo con su familia, tras pasar por la cocina de Álvaro Solís.

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