Saskia Sassen, favorita en Ciencias Sociales

Considerada una de las máximas autoridades mundiales sobre la Sociedad de la Información llegó a la final con el economista americano Paul Romer La socióloga holandesa fue la más apoyada en las primeras deliberaciones del Premio Príncipe de Asturias

PACHÉ MERAYOOVIEDO.
Saskia Sassen, favorita en Ciencias Sociales

De nuevo el nombre de una mujer asoma por la mayoría de los votos destinados a decidir el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales. Si el año pasado la favorita y luego galardonada fue la risueña y extraordinaria filósofa estadounidense Martha Nussbaum, esta vez el favor de los integrantes del jurado, presidido por el exministro Aurelio Menéndez, se inclina hacia el abultado currículo de la socióloga Saskia Sassen, especialista en estrategias urbanas y considerada una de las máximas autoridades en sociedad de la información. Holandesa de nacimiento y con una fama internacional acrecentada por su libro 'La ciudad global' (publicado en 1991 y revisado en 2001) fue proclamada ayer máxima favorita. Pero no logró esa nominación sola. Con ella, que ejerce como profesora de Sociología en la Universidad de Chicago y en la London School of Economics, llegó a las votaciones finales el economista californiano Paul Romer, considerado un notable candidato al Premio Nobel de Economía y destacado como una de las 25 personas más influyentes del mundo por la revista 'Time'.

Ambos lograron superar pronto al resto de los 24 candidatos presentados -entre los que sumaban 13 países de procedencia- y ambos protagonizaron el debate del jurado durante prácticamente toda la jornada. Un debate que, finalmente, pareció inclinarse más del lado de la holandesa, que del norteamericano, aunque todavía queda una última reunión que tendrá lugar durante la mañana de hoy, antes del anuncio oficial del fallo, al mediodía.

Cabe señalar que ambas identidades se habían dejado oír antes de que el jurado cerrara las puertas entorno a la mesa de deliberaciones, pese a que todos sus miembros fueron bastante cautos aportando argumentos para el fallo más que nombres. En realidad se hablaba más las posibles recetas para librar la crisis, que de quiénes tenían la capacidad de emitir aquellas que podrían llevarles a obtener el Premio Príncipe de Asturias, el segundo del palmares de este año, tras la concesión a Michael Haneke del de las Artes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos