El mejor queso de Asturias

El Picón que elabora en Panes la familia Monje fue premiado en una cata popular frente a otros 40 quesos de la región

GUILLERMO F. BUERGOPANES.
El maestro quesero Juan José Monje con una pieza del Picón a la puerta de la fábrica, en Panes. ::                             G. F. B./
El maestro quesero Juan José Monje con una pieza del Picón a la puerta de la fábrica, en Panes. :: G. F. B.

El jurado popular del concurso 'Asturias, el país de los 40 quesos', eligió al queso Picón que elabora la quesería Monje, ubicada en Panes, como el 'Meyor Quesu 2013'. La muestra estaba organizada por la comercializadora Crivencar y se realizó durante una semana en las instalaciones que la empresa tiene en Colloto. Los numerosos participantes en la cata fueron invitados a degustar sobre 40 quesos y más del 12% de los votos fueron para la quesería peñamellerana. El Picón de Monje ya había recibido el mismo galardón en la edición del año 2007.

Lluis Nel Estrada, director gastronómico de Crivencar, comentó ayer que «los visitantes quedaron gratamente sorprendidos con el Picón de Monje y valoraron de forma muy positiva el punto de maduración, algo que les llamó la atención». Para Juan José Monje, el maestro quesero de la industria ganadora, el premio puede llevar aparejado que «cada día nos conozca más gente» y sobre todo que «los consumidores sepan que, además del Cabrales y el Gamonéu, hay otros quesos azules muy buenos en la región».

La quesería Monje realizó hace tres años una fuerte inversión en la renovación parcial de sus instalaciones y en la actualidad produce unas 80 toneladas de queso al año, la mayor parte de ellas del Picón. La producción está vendida de antemano y no resulta extraño encontrar los quesos de esta firma en cualquier rincón de España, así como en tiendas especializadas de Estados Unidos, Japón, Brasil y Canadá.

Sobre el Picón explicaba ayer Juan José Monje que se trata de un queso elaborado «con leche cruda de vaca, sin fermentos, a la que se añade cuajo y sal y una siembra de penicilium». La maduración, de tres meses, se realiza en «las bodegas» de la instalación. Y el toque de calidad que distingue al Picón de Monje frente a una gran diversidad de quesos azules se encuentra en que «no utilizamos leche de vacas que comen silo: hierba y maíz fermentado, sino la que procede de las ubres de animales alimentados con materia seca». De hecho, la leche que usa la quesería Monje «nos llega de dos estabulaciones de Peñamellera y de una cooperativa de Navia» que cumplen ese requisito.

La tradición quesera de la familia Monje cuenta con cien años de antigüedad y se inició en la localidad de Llonín. «Mi bisabuela ya bajaba a Carreña a vender queso todas las semanas», explica Juan José. En 1969, los hermanos Manuel y Víctor Monje trasladaron la industria a Panes y en la actualidad son los hijos de Manuel: Carlos, Alejandro y Juan José, los que continúan la tradición. Inicialmente, los Monje tenían ganado propio en la majada de Lleraña, en la sierra del Cuera.

Fotos

Vídeos