La Casa de Encuentros se demolerá 10 años después de su construcción y sin entrar en funcionamiento

La operación se hará con cargo a los ingresos que pagó la constructora como liquidación de la obra, y también se adecuará el entorno

A. PALACIONUBLEDO.
La Casa de Encuentros se demolerá 10 años después de su construcción y sin entrar en funcionamiento

La Casa de Encuentros será, finalmente, demolida. Diez años después de que finalizasen las obras y con un coste no inferior a 1,7 millones de euros, el estado de ruina en el que se encuentra el equipamiento permite esta posibilidad, tal y como indicó ayer el concejal de Hacienda, Iván Fernández.

«Llevamos trabajando un año en este tema», recalcó el edil socialista, que apuntó que en la junta de gobierno celebrada el jueves instó a la Intervención Municipal a incoar un expediente de modificación de créditos para dar cobertura presupuestaria a los gastos que suponga la operación. Fernández confirmó que las obras se harán con cargo a los 173.000 euros que el Ayuntamiento ingresó en 2011 de la empresa constructora como liquidación de la obra, aunque todavía está por decidir cuánto se destinará a la operación y cuánto será necesario para la adecuación del entorno.

La demolición de la Casa de Encuentros se tratará durante la comisión informativa del próximo martes, y la decisión municipal se aprobará en este mes de mayo, explicó Fernández, que sin embargo rechazó hablar de plazos. «El periodo de información pública coincidirá con la elaboración del proyecto que se ha encargado ya a la oficina técnica, y se adjudicará la demolición con la idea de hacer las obras en el verano». Eso sí, el Ayuntamiento, según apuntó Fernández, no quiere que las fiestas de Corvera se celebren entre obras, por lo que los festejos podrían retrasar el comienzo de la demolición y adecuación del entorno.

A finales del año pasado, el propio Fernández había informado de que el Ayuntamiento de Corvera encargaría un nuevo informe, que sería el que determinará la situación del edificio y abría la puerta a un posible derribo en caso de que fuese declarado en ruina.

Dicho documento estimaba que el valor actual de la Casa de Encuentros es de 447.820 euros, mientras que el valor de las reparaciones ascendería a 1.120.875 euros. El informe técnico también exponía que «la situación de legal de ruina puede declararse cuando el coste de las obras necesarias para mantener o reponer las condiciones adecuadas de seguridad, estabilidad, estanqueidad y consolidación estructural sea superior al 50% del valor actual del edificio; si presenta un agotamiento generalizado de sus elementos estructurales o fundamentales o si requiere la realización de obras de conservación que no puedan autorizarse en ningún caso por estar declarado fuera de ordenación».

Por tanto, procede «la declaración de ruina económica y consecuentemente se propone la demolición del edificio», continúa el informe. Tras valorar este documento, el alcalde de Corvera, José Luis Vega, volvió a consultar con el secretario municipal si la declaración de ruina del equipamiento y su posterior demolición podría conllevar la devolución de los Fondos Comunitarios utilizados. «Se refrendó que no sería necesario, que no procedía plantear esa devolución, como ya había señalado la sentencia de 2009».

Fernández volvió a plantear ayer que la anterior Corporación, siendo alcalde Luis Belarmino Moro, es la responsable de que el equipamiento esté en este estado actualmente. De hecho, el concejal de Hacienda recalcó que desde que recepcionaron las obras, en 2003, no se había realizado actuación alguna, y que el actual equipo de gobierno tuvo que encargarse hace varios meses, del vallado perimetral para evitar riesgos de desprendimientos. «Se dejó al abandono para tratar de sacar rédito político», insistió Fernández, que recordó que «en 2003 un informe elaborado por la Universidad de Oviedo cifraba en 18.000 euros lo que costaría arreglar los problemas estructurales», y que sólo fue en 2009 cuando el equipo de gobierno de Moro presentó la primera denuncia. En ese momento, reclamaba 605.423 euros a la empresa por los problemas durante el desarrollo de las obras, pero sólo pagó 164.000 -los 173.000 euros que se utilizarán ahora- «y la diferencia era derivada por la falta de conservación».

Fernández explicó que en aquel momento el Ayuntamiento de Corvera disponía de un remanente en caja por el desarrollo urbanístico de la cuesta de Los Campos de 500.000 euros, «y había otro millón y medio más pendiente, así como un convenio con la Cámara de Comercio de Avilés para que el equipamiento fuese un centro empresarial».