Las bicicletas públicas cada vez se utilizan más, el año pasado hubo 136 usos cada día

La lluvia de los primeros meses de este año ha rebajado la utilización de este servicio a sólo 20 al día

YOLANDA DE LUISAVILÉS .
El punto de recogida de bicicletas en Las Meanas es el más utilizado y también el que más número de vehículos ofrece, 20. ::                             SERGIO LÓPEZ/
El punto de recogida de bicicletas en Las Meanas es el más utilizado y también el que más número de vehículos ofrece, 20. :: SERGIO LÓPEZ

Con 7.028 personas registradas, 52 de ellas lo hicieron el pasado mes de abril, el programa municipal de préstamo de bicicletas sigue manteniendo su crecimiento sostenido desde que se puso en marcha hace seis años. El equipo de gobierno mantiene así su apuesta por este servicio, «con un coste bajo -alrededor de cien mil euros anuales- para la aceptación, incidencia y usos que tiene», señala el concejal de Servicios Urbanos, Luis Ramón Fernández Huerga.

El pasado año se cerró con 49.766 usos, lo que significa una media diaria de 136. El invierno y el comienzo de la primavera en la ciudad está siendo este año especialmente lluvioso y eso tiene su reflejo en que las bicicletas públicas se han usado algo menos que en años anteriores. Entre el 1 de enero y el 30 de abril, se han producido 2.488 usos, es decir una media que supera ligeramente las 20 al día. Algo que no preocupa en el Ayuntamiento y que achacan precisamente al mal tiempo reinante. «Sigue habiendo demanda porque sigue habiendo altas», apunta el edil responsable de este servicio. Sólo en abril, las 52 ya citadas, de las que 21 eran hombres y 31 mujeres.

En conjunto, a fecha 30 de abril, el servicio de préstamo gratuito de bicicletas suma 7.028 personas registradas. En esta cifra se incluye también Castrillón, aunque desde el pasado mes de julio dejó de prestar este servicio por las dificultades económicas que atravesaba en ese momento el Ayuntamiento.

Igual que en otras actividades sí que se puede ver una diferencia de interés según el sexo, en el caso de las bicicletas parece que no existe esa situación, ya que de los 7.028 usuarios dados de alta hasta el momento, 3.550 son hombres y 3.478 mujeres. Es decir, el 50,5% son varones y el 49,5% féminas.

Actualmente las bicis se pueden recoger y dejar en cinco puntos del municipio y en total hay 60 bicicletas operativas. Las Meanas es el punto de préstamo más utilizado, allí hay 20 puestos para estos vehículos de dos ruedas. El año pasado tuvo 21.866 usos, el 44% del total de los que se hicieron en el conjunto del concejo. Y en este espacio, lo que más hicieron los ciclistas es coger la bicicleta en Las Meanas y volver a dejarla después en el mismo punto, de este tipo hubo 14.554 usos.

Los Canapés, con diez puestos para la recoger y depositar las bicicletas, es el segundo punto más utilizado en el municipio con 12.567 salidas el año pasado. Como en el caso de Las Meanas, lo que prima es la gente que coge la bicicleta delante del Centro Sociocultural de Los Canapés y vuelve a dejarlo en el mismo sitio, fueron en todo 2012 un total de 8.931, el 71% de todos los préstamos realizados en esta zona. Por orden de uso, a Las Meanas y Los Canapés, les siguen El Quirinal, La Toba y Villalegre. En todos ellos hay diez puestos de préstamo.

Este esquema de utilización se viene repitiendo desde la puesta en marcha del servicio, aunque comenzó con menos puestos y los de Villalegre, Los Canapés y La Toba entraron en funcionamiento tiempo después del inicio del préstamo público de bicicletas.

Distintos motivos

Sin embargo, los usos entre enero y abril son distintos con respecto al conjunto del año pasado. De los 2.448 préstamos de bicicletas que se han producido en ese tiempo, nuevamente Las Meanas es el lugar preferido por los avilesinos para hacerse con el vehículo, con 773 usos. Pero Villalegre es ahora quien le sigue y muy de cerca, en lugar de Los Canapés. En los cuatro primeros meses del año hubo 626 personas que cogieron la bici en el punto de préstamo situado en la calle Alonso de Ojeda. De ellas, casi la mitad (286) dejaron la bicicleta luego en Las Meanas, 157 lo hicieron en El Quirinal y 122 en Villalegre.

Viendo estos números y los puntos en los que se deja la bici, parece que las bicicletas gratuitas se ha convertido en una buena forma de transporte que algunos vecinos de Villalegre utilizan para llegar al centro de la ciudad, algo en lo que seguro tiene que ver la crisis y también la importante difusión en los últimos años de la importancia de utilizar este medio de transporte saludable y inocuo con el medio ambiente.

En los cuatro primeros meses del año, este esquema de Villalegre no se repite en otros puntos de préstamo, tanto en Las Meanas, Los Canapés, La Toba como El Quirinal los mayores usos son recoger las bicis en esos puntos y volver a depositarla en ellos.

La demanda de este servicio va en aumento desde su puesta en marcha en 2007. Si el año pasado terminó con 49.766 usos, es decir una media diaria de 136, en un ejercicio en el que Castrillón cesó la actividad en el mes de julio; un año antes el número de usos se había quedado en 43.344, una media de 119 cada día, y con los puestos de Piedras Blancas y Salinas operativos.

El año 2011 fue el del salto definitivo de aceptación de este servicio. Un año antes, en 2010, la cifra de usos era de 31.411, e incluso en 2009 no llegaba a los 20.000, se quedaba en 17.157. El aumento de los puntos de recogida de las bicicletas permitió también dar este salto cuantitativo de uso.

Mejora

El Consorcio de Transportes de Asturias participó en la puesta en marcha de este servicio aportando parte de la financiación necesaria el primer año para hacer frente a la compra de las bicicletas y también el contrato de mantenimiento del servicio. El Ayuntamiento lleva desde entonces haciendo frente en solitario a ese contrato de mantenimiento, que el año pasado se volvió a sacar a concurso para tratar de solventar algunos problemas de seguridad que estaban dando las bicicletas compradas en su día al Centro Tecnológico de Castilla y León.

El concejal responsable de Servicios Urbanos asegura que con la nueva contratación que se produjo en los último es meses del pasado año se han dado por solventados esos problemas. «Después de los problemas, este año no hemos tenido ninguna incidencia», apuntó Luis Ramón Fernández Huerga. La empresa encargada del mantenimiento es la responsable de que haya bicicletas en todos los puntos de recogida, así como de la limpieza y revisión de mecanismos de los sesenta vehículos.

La apuesta del equipo de gobierno por este servicio tiene mucho que ver con la acogida que los avilesinos le han brindado. Las cifras de utilización y de personas dadas de alta así lo atestiguan. El concejal responsable, Luis Ramón Fernández Huerga, aseguraba que en la idea del Ayuntamiento no está la desaparición de este servicio de préstamo de bicicletas de forma gratuita. Con un coste que ronda los 105.000 euros anuales, el edil insiste en que «aunque la pregunta sobre si se podrá mantener en el futuro está sobre todos los servicios municipales, desde luego, antes de dejar el servicio de préstamo de bicicletas hay otros muchos caminos que explorar, se podrían adoptar otras medidas intermedias». No obstante, insistió en que «de momento, el servicio se seguirá manteniendo porque dado el alto número de usos no es un servicio que parezca desproporcionado».

Para inscribirse y poder utilizar el servicio de préstamo gratuito de bicicletas sólo es necesario contar con una de las tarjetas de transporte del Consorcio de Transportes de Asturias (CTA), con ella hay que inscribirse como usuario del servicio las oficinas de Atención Ciudadana de el Ayuntamiento o El Foco, o bien en los polideportivos de El Quirinal y Los Canapés, o en la oficina de turismo.

Las bicicletas están destinadas a personas mayores de 18 años y el tiempo máximo de uso es de tres horas. Las bicicletas no permanecen durante toda la jornada en los cinco puntos distribuidos por la ciudad para su recogida, el horario para poder utilizarlas en verano es de ocho de la mañana a nueve de la noche, un tiempo que se reduce en los meses de invierno hasta las siete de la tarde.