Una ría que recupera vida

La asociación presentó ayer un registro que incluye tipos de 199 plantas, 238 especies de invertebrados y 308 de animales vertebrados Mavea cataloga por vez primera la biodiversidad que se conserva entre actividad portuaria e industrial

J. GONZÁLEZAVILÉS.
Responsables y voluntarios de Mavea realizan el test de biodiversidad en la Ensenada de Llodero. ::                             SERGIO LÓPEZ/
Responsables y voluntarios de Mavea realizan el test de biodiversidad en la Ensenada de Llodero. :: SERGIO LÓPEZ

La ría de Avilés está más llena de vida de lo que pudiera parecer a simple vista. Eso es lo que ha venido a demostrar el Grupu d'Ornitoloxía Mavea, entidad que ha elaborado el primer catálogo que sobre la biodiversidad que conservan unas aguas y un litoral que llevan décadas padeciendo los inconvenientes de la intensa actividad portuaria e industrial de la comarca. El estudio registra en la actualidad un total de 199 especies de plantas y 546 animales, de las que 308 son vertebrados.

La asociación presentó ayer el catálogo en un acto celebrado en el palacio de Valdecarzana, organizado con motivo del Día Internacional de la Diversidad Biológica. En el documento se recogen decenas de plantas, algas, invertebrados marinos y terrestres, peces, aves, mamíferos... Se trata de un largo listado ya disponible en la página web de la asociación (www.mavea.org) y en la que se enumeran todas las especies que el colectivo ha venido registrando por diversas vías desde la década de 1980 hasta la actualidad. Ese listado, indican en Mavea, podrá servir ahora «de base para quien quiera ampliar conocimientos o simplemente para hacerse una idea de la diversidad biológica de este pequeño enclave».

Esa diversidad tiene como uno de sus puntos principales aquellas zonas que se han convertido en un auténtico reducto natural dentro de la transformación vivida por por la ría desde la explosión industrial de mediados del siglo pasado: el entorno de Zeluán. Allí se observan especies protegidas catalogadas por Mavea como la acelga salada, planta que en Asturias solo se encuentra en esa ensenada y en la ría de Villaviciosa.

Pero el catálogo elaborado por la agrupación no solo pone de manifiesto la riqueza existente en la ría en la actualidad, sino también la que se podía observar hasta hace no mucho tiempo y que ha desaparecido. Así, si bien la mayoría de las 745 especies registradas se encuentran aún en las aguas o en el entorno más próximo a ellas, también se catalogan especies como la Salicornia europea, planta «extinguida en 2009», según apunta el catálogo.

Ocurre lo mismo en el caso de los animales, donde la aparición esporádica de focas se apunta en el catálogo junto a los nombres de especies más animales como la rata de agua, el topo o la fuina.

El catálogo de los 308 vertebrados registrados incluye 24 especies de mamíferos, 245 de aves, ocho de anfibios y siete de reptiles, entre ellos la temida víbora.

Pero a ello se suma el listado de invertebrados, entre los que se encuentran incluso catalogadas dos especies de bacterias y 236 de animales. Entre estos últimos se encuentran anémonas, esponjas, gusanos, moluscos como los bígaros, la babosa (llimiagu) o la lapa (llámpara), o incluso ostras, almejas y berberechos. También se enumera un buen listado de insectos y equinodermos: básicamente dos especies de erizos de mar (oricios).

En definitiva, el catálogo viene a mostrar que, pese a las apariencias, en la ría aún hay mucha vida. Su conservación en el futuro, es algo que ahora se podrá contrastar.

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