«El futuro de la arqueología está en América Latina»

Las Jornadas sobre Arqueología española en el exterior, patrocinadas por EL COMERCIO, se cerraron con el «objetivo cumplido» Juan Muñiz. Arqueólogo

ALBERTO PIQUEROOVIEDO.
El arqueólogo Juan Muñiz, satisfecho tras las jornadas celebradas este fin de semana. ::
                             PALOMA UCHA/
El arqueólogo Juan Muñiz, satisfecho tras las jornadas celebradas este fin de semana. :: PALOMA UCHA

Fueron dos días intensos, viernes y sábado pasados, en sesiones que comenzaron con 'La huella militar en el sector oriental del protectorado español de Marruecos (1912-1956). Fortificaciones, acuartelamientos y posiciones en el Rif', a cargo de Luis Blanco Vázquez y Gerardo Sierra Piedra, y se clasuraron a última hora de la mañana sabatina con 'De Uruk a Mari: recientes investigaciones sobre la primera revolución urbana en Mesopotamia (3700-2700 antes de Cristo'), lección impartida por Juan Luis Montero, de la Universidad de La Coruña. Es decir, de la arqueología que investiga la contemporaneidad a la que nos traslada a la cuna de la civilización. El director de las Jornadas y presidente de la Asociación Profesional Independiente de Arqueología de Asturias (APIAA), Juan Muñiz, hace el balance.

-¿Cuáles son las conclusiones?

-Teníamos un objetivo claro, que era dar a conocer nuestro trabajo. Hay 25 equipos de arqueólogos españoles trabajando en el exterior, de los cuales han estado algunos con nosotros. Y hemos querido transmitir eso al público, sin ceñirnos a los círculos académicos. Objetivo cumplido. El salón de actos del Museo Arqueológico de Asturias se llenó cada día.

-¿Nos define lo que debemos entender por arqueología y cuál es la diferencia con la etnografía o la antropología?

-La arqueología es un método de recolección de restos materiales, si bien ya se funde con la etnoarqueología, como se pudo advertir en la ponencia de Xuxo (Ayán Vila, miembro del CSIC) referida a Etiopía Occidental y Guinea Ecuatorial, en la interpretación de la vida de los pueblos. A su vez, la antropología social se relaciona con la etnoarqueología.

-África y el Oriente Medio han sido los protagonistas de las zonas arqueológicas aludidas. ¿Por algún motivo especial?

-En el norte de África tenemos jóvenes investigadores que abordan cuestiones que no caben en los programas clásicos. Lo mismo ocurre en el caso de Xuxo. Y en el Oriente Medio, está la referencia fundamental de Juan Antonio Fernández Tresguerres y sus trabajos en Jordania, a quien hemos rendido homenaje póstumo, al igual que a Emilio Olavarri -que se dedicó al estudio de los vestigios romanos y clásicos, en Siria- y a Joaquín González Echegaray, analista de la Prehistoria, en Israel.

-¿Cómo es un día de trabajo de un arqueólogo?

-Para empezar, madrugar mucho, por ejemplo a las cinco de la mañana. Y es que en algunas zonas, cuando el sol se eleva, es imposible continuar las tareas. Pero tampoco se trata de llegar y sacar el pincel. Antes de llegar a los niveles de interés, hay que apalear muchos kilos de tierra y posteriormente realizar el lavado y el procesado.

-Usted explicaba que en los países de destino, como Jordania, donde ha estado al lado de Juan Antonio Fernández-Tresguerres, de un mes a otro, pueden desaparecer auténticas reliquias. ¿Cómo cuidan su patrimonio las autoridades locales?

-De abril a agosto de 2012, desaparecieron 16 dólmenes, tres de los cuales eran de libro, por así decir. No ocurre por desprecio, sino debido a un sentido práctico particular, que en ese ejemplo tomó forma de bulldozer. Hay países que respetan más ese patrimonio, por el interés turístico. O en los Emiratos Árabes Unidos, debido a la protección de un jeque que se apasiona personalmente en el asunto.

-Con la crisis por el medio, cabe suponer que también estarán afectados. ¿Cuál es el futuro inmediato de la investigación arqueológica?

-El futuro es malo. Pero puede pasar por América Latina, donde hay proyectos ambiciosos, en Perú, Panamá, Colombia... En Chile, reclaman arqueólogos con frecuencia. Yo mismo he estado trabajando en Panamá, para la Universidad Autónoma de Madrid, y la experiencia ha sido muy satisfactoria.

-¿Indiana Jones ayuda a la arqueología o contribuye a falsearla?

-Yo estoy a favor. Despierta curiosidad en los niños, aunque no tenga nada que ver con la realidad.