La nueva legislación permitirá la apertura de locales de apuestas

El texto que se remitirá a la Junta prohíbe apostar a determinadas personas «por razón de sus profesiones, cargos o funciones»

I. V.GIJÓN.

Al margen de la sala satélite del Casino, el proyecto de reforma de la Ley del Juego que aprobó ayer el Consejo de Gobierno tiene como principal novedad la autorización para la apertura en Asturias de locales de apuestas, un negocio hasta ahora vetado en la región y cada vez más popular en España. No obstante, no entrarán en la nueva norma las máquinas de apuestas que comunidades como el País Vasco permiten en locales de hostelería junto a las tragaperras. El documento aborda además una importante modificación del régimen de publicidad, patrocinio y promoción, que permitirá, previa autorización administrativa, publicitar los establecimientos del sector y los propios juegos, siempre que se garantice la protección a ciertos colectivos como menores o ludópatas.

La norma regulará los requisitos que han de cumplir los titulares de las autorizaciones necesarias para la práctica y organización de juegos y apuestas. También revisará y actualizará las prohibiciones, al amparo de la legislación concursal. Se eliminará la exigencia de que el casino o los bingos tengan un objeto social exclusivo, lo que permitirá a las empresas diversificar su actividad en función de la evolución de la oferta de juego. Se mantendrá en los mismos términos que ahora la inspección del juego, al entender que los resultados de su aplicación son positivos, «especialmente respecto a actividades ilícitas».

El proyecto de reforma pretende garantizar además la protección de los menores, los discapacitados y los ludópatas, que tendrán prohibido el acceso a los establecimientos del sector. También prohíbe la práctica del juego a otras personas «por razón de sus profesiones, cargos o funciones». Según argumenta el Principado, aunque hasta ahora estas referencias eran innecesarias, «a la vista de la incorporación de nuevas realidades de juego, como es el caso de las apuestas, resulta inevitable incorporarlas a la ley».

Tasa sobre rifas y tómbolas

En lo que respecta a los impuestos, se regulará por primera vez la tasa que se aplica sobre las rifas, tómbolas, apuestas y combinaciones aleatorias. Para los bingos presenciales tradicionales se aplicará un gravamen del 56% sobre los beneficios del juego, sin incluir los premios, y en el caso del bingo electrónico el impuesto será del 20%, que puede rebajarse al 10% al inicio de la actividad. La cuota que se paga por las máquinas tragaperras se rebajará de 3.700 a 3.500 euros, si bien esta disminución es inferior a la que reclamaban las empresas del sector.

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