Dos asturianos en un Tour centenario

Dani Navarro llega a la centésima edición de la ronda gala con el objetivo de la general. Noval tiene como misión ayudar a Contador a ganar

SARA GARCÍA ANTÓNGIJÓN.
Dani Navarro, en un entrenamiento con el Cofidis. ::                             E. C./
Dani Navarro, en un entrenamiento con el Cofidis. :: E. C.

Dos asturianos en la Grande Boucle, que alcanza sus primeros cien años de existencia, con objetivos claramente diferentes. Dani Navarro (Gijón, 8 de julio de 1983) pedaleará pensando en la general y Benjamín Noval (Mieres, 23 de enero de 1979) lo hace con la idea de ayudar a Alberto Contador a pelear por estar en lo más alto cuando el Tour arribe en la capital de Francia el 21 de julio.

«Llego con mucha confianza», afirma el ciclista gijonés del Cofidis sobre la carrera que comienza mañana. Su buena actuación en la Dauphiné Libéré, en la que fue quinto, le da ánimos para ejercer el papel de hombre fuerte de su escuadra. «Después de descansar un poco, tengo muchas ganas de volver a correr», dice Dani Navarro desde Francia, al tiempo que recuerda que en la Dauphiné «estaban casi todos los líderes. «En el equipo quieren que haga la general, aunque habrá que ver cómo nos va en las primeras etapas» para ver si se mantiene ese objetivo o se pasa a pensar en victorias de etapa.

Evitar las caídas

Esas primeras jornadas, en la isla de Córcega, discurrirán por vías estrechas y sinuosas. El riesgo de caída estará más presente que en otras ocasiones en el inicio de la carrera. Serán tres jornadas en las que el primer objetivo será no irse al suelo. «A ver si libramos las caídas en esas etapas», apunta Navarro.

El gijonés asume que el trazado de esta edición es «duro», pero también que «se adapta a mis características». «Es un recorrido que me gusta, ya el segundo y el tercer día hay montaña, lo cual me viene muy bien», añade el escalador asturiano del Cofidis, que confía en no perder demasiado tiempo en las cronos.

Benjamín Noval, por su parte, asegura llegar «en buenas condiciones». «He trabajado mucho para ello», decía el mierense del Saxo Tinkoff, que confía en que todo ese trabajo se traduzca en resultados sobre el asfalto galo. Un trabajo que se centrará en «ayudar al equipo en todo y a Alberto Contador para que logre la victoria final». Esa labor cobrará especial importancia, relata Noval, en las etapas «llanas y con aire, en la que estaré arropando» al madrileño. En su opinión, las últimas cuatro etapas de este Tour serán «decisivas».

El mierense también se refiere a las carreteras sardas: «Al ser el inicio en Córcega, será un comienzo más movidito de lo normal». Los dos asturianos aluden también a la vigesimoctava etapa. El alemán Tony Martin, campeón mundial de contrarreloj, ha acusado a los organizadores del Tour de jugar con la vida de los participantes al incluir dos escaladas al mítico Alpe d'Huez, preocupado por el descenso por una carretera «vieja, estrecha y con irregularidades».

«Pasamos por ahí en la Dauphiné y es una carretera que está bastante mal, pero puede que esté ya arreglada», dice Navarro. «Dice lo que es», sentenciaba Noval sobre el germano. «Es una subida que está muy dañada por la nieve», remata el mierense, quien, no obstante, precisó que «el Tour es eso y va a haber muchas carreteras así». Entre ellas, las de Córcega: «Todos los años algún favorito se va para casa por las caídas. Todo el mundo llega con fuerza y muchas ganas y en esta ocasión las carreteras van a ser muy estrechas y sinuosas.