Bebe pone un broche de oro al festival de cine

Los avilesinos muestran su apoyo al certamen con su masiva presencia en el acto de clausura, celebrado en el Niemeyer

J. F. GALÁN
La cantante Bebe sobre el escenario del auditorio del Centro Niemeyer. ::                             MARIETA/
La cantante Bebe sobre el escenario del auditorio del Centro Niemeyer. :: MARIETA

Avilés despidió ayer su I Festival de Cine y Arquitectura y dio la bienvenida a la segunda edición. «Volveremos el año que viene», proclamó su directora, Ana María Álvarez Muriel, en el discurso de apertura de la gala de clausura, celebrado en el auditorio del Niemeyer, que rozó el lleno. Dirigida por Rossy de Palma y Antonio Meléndez Peso, fue una gala dinámica, en la que se alternaron imágenes de las películas que participaron en el concurso con actuaciones musicales y humorísticas. Como colofón, la voz de Bebe y la proyección de la última película, 'La bicicleta verde', una cinta saudí dirigida por Haifaa Al-Mansour que muestra la situación que viven las mujeres en algunos países árabes. Después tomó la palabra Ana María Álvarez Muriel, directora y artífice de un festival singular, tanto por su temática, cine y arquitectura, como por ser el primero que se celebra en Avilés. Nació de pie, arropado por el público y por un amplio abanico de actores, desde jóvenes promesas hasta figuras tan consolidados como la de Juanjo Puigcorbé. Todos se dejaron ver.

Fue un discurso de agradecimiento. «Los avilesinos os habéis volcado en apoyo de un certamen que apenas ha nacido y ya ha sido un éxito. Habéis llenado las salas, habéis dejado pequeños los aforos. No esperaba menos de mis convecinos», dijo. «Llegar hasta aquí no ha sido fácil. Ha sido un recorrido largo y plagado de obstáculos, pero lleno de ilusiones bien fundadas. Ilusión por dar larga vida al arte y hacerlo socialmente participativo dentro de un contexto histórico tan complicado. Ilusión por hacerlo en esta querida ciudad», añadió.

A partir de ahí la gala se desarrolló con armonía y sin pausa. Tejedor arrancó fuertes aplausos del público, y Manuel Tafallé y Yeyo Guglieri hicieron brotar más de una carcajada. Después se procedió a la entrega de premios del concurso de micrometrajes 'Avilés en dos minutos'.

El jurado, compuesto por Martín Garber y Pedro Costa, coordinadores, respectivamente, de las áreas de arquitectura y cine del festival, y los arquitectos Jorge Gorostiza y Guiomar Grande, concedieron el primero a 'Mi ciudad', de Valentín Valdés, «una ingeniosa e irónica disección de la ciudad escogiendo características concretas de Avilés y reivindicando sus problemáticas de manera original mediante una excelente resolución artística», refleja el acta del jurado.

El segundo fue para 'Dejadnos trabajar', de Adelaida Reyero, «por su cuidada reivindicación social y ciudadana y el uso de un lenguaje cinematográfico acorde a su objetivo», y el tercero, para 'Ciudad Amurallada', de Marcos Balbín, Enrique de Balbín y María Estébanez, «por su reflexión histórica y su carácter propositivo».

El público -en algunos casos vestido de largo- comenzó a concentrarse en la plaza del Niemeyer treinta minutos antes de la hora prevista para el inicio de la gala, las nueve de la noche. Había expectación por ver de cerca a los actores que, con su presencia, han impulsado el I Festival de Cine y Arquitectura de Avilés, Ficarq Avilés. «No han venido a promocionarse, sino a promocionar este certamen», recalcó la directora durante su intervención. Ayer no hubo alfombra roja, pero si paseíllo, y muchos flashes.

La gala transcurrió con agilidad, intercalando imágenes con actuaciones. Tras la entrega de premios, la pianista asturiana, afincada en Valladolid, Paz del Castillo, interpretó algunos temas de su último trabajo discográfico, 'Eleven drops'.

Así, entre imágenes y notas musicales, bajo el hilo conductor tendido por Rossy de Palma y Antonio Meléndez, llegó el momento de escuchar la voz de Bebe y de ver 'La bicicleta verde', una película protagonizada por una niña de 10 años, Wajda, que sueña con tener una bicicleta, pese a que en su país, Arabia Saudí, no está bien visto que las mujeres circulen sobre ruedas.

Fue el punto final a un festival que ha superado las mejores expectativas. Atrás quedan cinco estrenos -'Llévame a la luna' 'El hombre de al lado', 'Kon Tiki', 'Atraco' y 'La bicicleta verde'- clásicos del cine como 'Vértigo' o 'El manantial', documentales centrados en el mundo de la arquitectura, como '¿Cuánto pesa su edificio, señor Foster?', 'Apuntes de Frank Gehry' o 'Meeting at the building', conferencias y y mesas redondas sobre cine y arquitectura, talleres infantiles, una brillante ceremonia de apertura, un baile de gala...

Durante estas cinco soleadas jornadas han pasado por el teatro Palacio Valdés y el Centro Niemeyer actores como Alex O'Dogherty, uno de los grandes protagonistas, con un brillante monólogo de la gala inaugural, Elena Furiase, Eva Almaya, Lola Marcelí, Lidia Sanjosé, Alfonso Begara o Rosana Wals. También la cantante Nya de la Rubia, los arquitectos Diego Cabezudo, José Ramón Fernández Molina o Manuel Lombardero y un largo etcétera de nombres vinculados al mundo del cine y de la arquitectura, dos artes mucho más entrelazadas de lo que a primera vista pueda parecer que han encontrado en Avilés un nexo común, un festival con vocación de futuro que en su primera edición ha sido capaz de conseguir el aplauso del público y todo el respeto de cineastas y arquitectos.

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