«Aquí empecé como músico y sigo como director»

MARÍA LASTRA
Francisco Vigil ha actuado en el Bombé desde niño como músico y director. ::
                             JESÚS DÍAZ/
Francisco Vigil ha actuado en el Bombé desde niño como músico y director. :: JESÚS DÍAZ

Diseñado por Juan Miguel de la Guardia a instancias del Ayuntamiento para ofrecer actuaciones a los ovetenses, el quiosco de la música de El Bombé se encuentra actualmente a la espera de ser reparado. El Consistorio anunció a comienzos de año las obras, pero todavía no hay fecha. Los pilares de metal que sujetan la cubierta de la construcción están bastante oxidados, y los tornillos de sujeción podrían estar en mal estado. Francisco Vigil Sampedro, director de la Banda de Música Ciudad de Oviedo, es plenamente consciente de su estado, pero eso no le resta encanto. «Este quizás sea el lugar más emotivo de toda la ciudad para mi», asegura.

Y no es para menos. En 1958, con 12 años ofreció su primer concierto. Tocaba el clarinete, y tuvo lugar en el mismo quiosco de la música de El Bombé. «Entonces solo me importaba estudiar y tocar», afirma Vigil, pero ahora las cosas han cambiado. Hace 20 años que creó y se puso al frente de la Banda de Música Ciudad de Oviedo, y «las preocupaciones son mayores». Aunque hay algo que no ha cambiado: el escenario.

«En el Bombé empecé como músico y sigo como director», explica Vigil. Aunque en medio de estos dos períodos hubo tiempo para más. La antigua banda de música de la ciudad, en la que tocaba, desapareció, y lo hizo durante más de 20 años. En ese tiempo, la música, que reconoce su pasión, siempre estuvo presente. Hasta que decidió poner en marcha la banda de música del Conservatorio Superior de Música del Principado. Fue en una de sus actuaciones cuando el anterior alcalde, Gabino de Lorenzo, los escuchó y decidió que Oviedo tenía que tener su propia agrupación. Era mayo de 1992. Y ya el 19 de septiembre, la Banda de Música Ciudad de Oviedo debutó con ocasión del desfile del Día de América. Tan solo dos días más tarde, coincidiendo con la festividad de San Mateo, tuvo lugar su presentación oficial. Y como no podía ser de otra forma, el lugar elegido fue el quiosco de la música.

El Bombé ha estado vinculado estrechamente a las actuaciones musicales de la ciudad, y desde 1993 ha recuperado la antigua tradición de los bailes en el Campo San Francisco. Vigil dirige la batuta de un total de 50 músicas cada jueves ante un paseo del Bombé «repleto», en el que la banda sonora la componen tangos, boleros, pasodobles o cumbias. «Hay gente que viene y baila, otros que vienen y escuchan, pero todos disfrutan de una velada agradable», cuenta el director.

Con estudios de clarinete y violín, su cargo al frente de la banda impide a Francisco Vigil Sampedro ejercer de músico, «algo que tengo ya solo como un hobby». Apasionado confeso de la música, sabe que «llegará un día en el que tendré que decirle adiós a la banda», pero ese momento todavía no ha llegado. A Vigil le queda cuerda para rato.

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