Samuel Sánchez se centra en la Vuelta y olvida los problemas del Euskaltel

El ciclista asturiano cree que la continuidad de su equipo «aún es posible, porque está en el plazo para poder arreglar las cosas», dice desde Sierra Nevada

J. L. C.OVIEDO.
Samuel Sánchez. ::                             AFP/
Samuel Sánchez. :: AFP

«No sé nada de lo que sucedió en el autobús, en el que se comentó que a un grupo de ciclistas se les daba la carta de libertad por parte de un directivo del equipo», asegura Samuel Sánchez.

El ciclista ovetense subraya desde Sierra Nevada, donde trabaja en altura de cara a su preparación para la Vuelta a España, que «a mi nadie me dijo nada de que desaparecía el equipo» y añade que «por lo tanto no estoy buscando equipo, pues me quedan dos años más de contrato».

Samuel Sánchez, junto con Igor Antón, Mikel Nieve, Ion Izaguirre y Lobato, forman la columna vertebral del Euskaltel. Se comenta en el seno del equipo que cuando uno de estos líderes presente a Euskaltel una oferta se deshará el equipo, «pero yo no sé nada al respecto, solo me dedico a trabajar para la Vuelta» e insiste que «hay tiempo para arreglar las cosas».

No obstante, el oro olímpico en Pekín reconoce que «existe incertidumbre, pero a mí no me queda más remedio que darle al pedal, que tengo objetivos muy importantes en esta recta final del año».

Samuel Sánchez estará hasta el día 2 de agosto en Sierra Nevada hasta el día 7, que disputará la Vuelta a Burgos, el último test antes de una ilusionante Vuelta a España con las etapas asturianas del Naranco y L'Angliru.

En la escuadra vasca la inquietud persiste desde el Tour, «pues las instituciones nos han abandonado», señaló Igor González de Galdeano, mánager del equipo.

Al parecer, el Gobierno vasco y las diputaciones aportaban 3,5 millones de euros y la crisis económica ha cortado este grifo. Euskaltel ha doblado hasta siete millones su aportación para 2013, pero parece que no lo hará más.

En 1997, la firma telefónica socorrió a un equipo que se hundía. Desde entonces nunca abandonó al ciclista vasco. Pero el sábado antes de la Clásica de San Sebastián, Mikel Astorkiza, el hombre de la empresa en el equipo, dijo en el autobús a los corredores que «quedan libres para negociar con otros equipos». El futuro del Euskaltel, en el aire.