Esperanza tras «doce años de pelea»

Fue dada de alta el pasado miércoles, se encuentra «muy bien» y recibió la donación de su hijo Isaac, de 22 años Graciela Cocina es la primera asturiana trasplantada de médula con una compatibilidad del 50%

JAVIER FERNÁNDEZOVIEDO.
Graciela Cocina, arropada por el doctor Vallejo y su hijo José Ramón, ayer, en el HUCA. ::                             MARIO ROJAS/
Graciela Cocina, arropada por el doctor Vallejo y su hijo José Ramón, ayer, en el HUCA. :: MARIO ROJAS

Hace 12 años le fue diagnosticada una leucemia aguda linfoblástica, sin que apareciese un donante para su caso. No había un hermano compatible y en el banco internacional no pudo encontrarse una médula que se ajustase a su caso. Por si fuera poco, la transfusión de células madre a partir de la sangre de un cordón umbilical quedó también descartada. «Un hito histórico de la medicina» , dijo ayer Carlos Vallejo, jefe de Sección de Hematología y del Programa de Trasplante Hematopoyético del HUCA, es lo que ha permitido que Graciela Cocina, de 46 años, pasase ayer su primera consulta, dos días después de recibir el alta y tras convertirse en la primera trasplantada de médula en Asturias con un donante compatible solo al 50%, una operación «que hasta hace solo algunos años era insoñable».

«Esto marca un antes y un después, llevo doce años peleando», resaltó ayer Graciela Cocina, emocionada por haber dado finalmente carpetazo a la leucemia. Se recupera poco a poco, ya que al no tener receptor y donante una compatibilidad total, el cuerpo necesitará más tiempo para adaptarse a los nuevos cambios. Su convalecencia será más larga que en otros injertos. «Hemos mezclado a personas muy diferentes», explicó gráficamente el jefe de Hematología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). La de ayer, por tanto, fue la primera de las revisiones que aún tiene por delante, pero Graciela se encuentra de buen humor, con mucha ilusión y ganas de «ir recuperándome poco a poco en casa, salir hasta el campo de la iglesia, ir al chigre, disfrutar de los amigos...». La acompañó al hospital su hijo, José Ramón, mientras que Isaac, el mayor de los dos con 22 años, se quedó en casa recuperándose del proceso de extracción de la médula que ha recibido su madre. «También está muy bien», dijo Graciela tras alabar el equipo que la ha tratado y mostrase encantada con los cuidados recibidos.

Deja atrás una «enfermedad con un pronóstico infausto si no se cambia la médula» y da el pistoletazo de salida en el Principado a una técnica que se realiza «en muy pocos sitios en España. Solo en los 5 ó 6 programas más grandes». El HUCA espera realizar unos «4 ó 5» trasplantes con donantes compatibles solo al 50% al año, que se sumarán a los aproximadamente 10 mensuales que ya se hacen de médula, incluyendo todas las técnicas que han logrado dominarse por el momento.

La posibilidad de realizar recambios con una compatibilidad tan baja -los principales candidatos serán «hermanos, por supuesto», otros familiares directos y donantes no emparentados con un nivel de coincidencia suficiente- trae esperanza para quienes no encuentran un porcentaje en la familia, el banco internacional de donantes o la transfusión de células madre de sangre de cordón umbilical, una cura a la dolencia que les aflige. En la mayoría de los casos aparece una médula adecuada en un mes, explicó ayer el doctor Carlos Vallejo, quien destacó, sin embargo, que pasado el año de espera se interrumpe la búsqueda porque «las posibilidades de encontrar algo son prácticamente nulas».

Comentó, no obstante, que debido a las múltiples variedades en las que se manifiesta la leucemia no puede calcularse el número de personas susceptible de recibir este tipo de tratamientos en la región. Recalcó, además, que en ocasiones puede curarse sin la necesidad de recurrir a un trasplante.

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