Mavea alerta sobre la presión turística que se somete al Monumento Natural de Zeluán

El grupo ornitológico denuncia ante la Guardia Civil actividades prohibidas en el espacio natural

FERNANDO DEL BUSTOAVILÉS.
A pesar de que se recomienda no bañarse en Zeluán y Llodero, mucha gente se metió ayer en la ría, algunos hasta el cuello. ::                             MARIETA/
A pesar de que se recomienda no bañarse en Zeluán y Llodero, mucha gente se metió ayer en la ría, algunos hasta el cuello. :: MARIETA

Representantes del grupo ornitológico Mavea han denunciado ante la Guardia Civil, a través del 112, y la policía de la Autoridad Portuaria de Avilés, la masiva presencia de personas en el entorno de la charca de Zelúan con actividades incompatibles con la protección medioambiental de ese espacio, el único Monumento Natural que existe en Avilés.

En el año 2002, el Principado de Asturias declaró a la charca de Zelúan y la ensenada de Llodero como Monumento Natural, lo que implica que en esos 0,2341 kilómetros cuadros no se pueden realizar ciertas actividades como la pesca, la recolección de moluscos, la presencia de animales domésticos sueltos (como sucede en cualquier playa de Asturias durante el verano), además de todo tipo de actividad que pueda resultar molesta para las aves o ponga en peligro la integridad del espacio.

Además de ser un espacio privilegiado para las aves migratorias, que encuentran en Zelúan un lugar de descanso, es el único resto de la configuración original de la ría y permite conocer cómo era la ría de Avilés y sus marismas antes de que el desarrollo económico e industrial urbanizase ambas orillas. De ahí el interés por la charca y el motivo de la queja de Mavea. La existencia de un observatorio ornitológico en el monumento natural permite que los integrantes de Mavea conozcan, casi a diario, la evolución y actividad de la zona, así como los efectos en el espacio protegido.

La situación se ha agravado durante este verano por la presencia de bañistas que, en años anteriores, acudían a Xagó y ahora comienzan a merodear por Zelúan. La obligatoriedad de pagar por estacionar en las inmediaciones del arenal gozoniego ha provocado que muchas personas opten por permanecer en Llodero y Zelúan.

La prohibición existente al baño en toda la ría no impide que las personas se zambullan en Llodero, donde, por su catalogación de Monumento Natural, tampoco se encuentra autorizada esta práctica.

Esta semana, la situación se ha agravado, toda vez que las mareas de San Agustín reducen la playa. Las repercusiones negativas sobre las aves que acuden allí son mayores. Incluso desde Mavea se aseguró que bandadas de medio centenar de limícolas huyeron ante la presencia de bañistas. En concreto, es uno de los tres puntos más importantes de Asturias para el descanso de las limícolas durante sus migraciones. En algunas temporadas se han llegado a registrar el paso de hasta 40.000 ejemplares diferentes. De ahí surge la necesidad de preservar el espacio en las mejores condiciones posibles, con el fin de que los ejemplares puedan descansar y alimentarse correctamente en la próxima migración que comenzará en poco menos de un mes. De hecho, para el 21 de septiembre, Mavea ha organizado un maratón de avistamiento de la migración.

Ayer, desde el movimiento conservacionista se reclamaba a las autoridades un mayor esfuerzo en la protección de un espacio natural con las características de la ensenada de Llodero y Zeluán, incluido dentro del espacio protegido del Cabo Busto-Luanco. «Hace falta que la Consejería y la Autoridad Portuaria se tomen más en serio la verdadera protección y gestión de un espacio natural de tan alto valor», aseguraron en un comunicado.