Silencio, cámaras y acción

La grabación, que duró cerca de tres cuartos de hora y contó con una quincena de extras, continuará hasta mañana en un edificio en Gascona Juan Linera rueda en la calle Jovellanos una de las escenas de su último corto 'Dime algo'

MARÍA LASTRAOVIEDO.
Juan Linera rodeado de su equipo técnico. ::                             MARIO ROJAS/
Juan Linera rodeado de su equipo técnico. :: MARIO ROJAS

«Escena 1. Plano 1.1. Toma 1. Acción». Son las 15.15 horas, y Juan Linera arranca el rodaje de su nuevo cortometraje 'Dime algo'. El personaje de Nacho, interpretado por David Blanka, habla por el móvil mientras camina por la calle Jovellanos, una zona transitada en la que se encuentra con otros viandantes, esta vez los extras. Es la primera escena que el joven ovetense graba de su nuevo trabajo. Estará detrás de la cámara hasta mañana, y ha elegido la única escena exterior para empezar a rodar.

Juan Linera cuenta que las grabaciones fuera «son más complicadas». Esta vez el tiempo acompaña. Hace un día de sol espléndido, y tampoco hay complicaciones técnicas. La grabación, en la calle Jovellanos esquina con Gascona y Águila, se prolonga durante unos 45 minutos, de los que «al final en el corto quedarán como mucho cuatro segundos», asegura el director. El mayor esfuerzo reside en donde colocar a los extras, una quincena aproximadamente, para que no parezcan demasiados, la imagen del protagonista no se pierda y la escena parezca real. Todos colaboran.

El ovetense Jonatan Suárez, estudiante de audiovisuales, es uno de los figurantes. «Sé lo difícil que es conseguir gente», reconoce, y añade que «en verano no hay mucho más que hacer así que decidimos apuntarnos». Ha venido acompañado de Iris Gómez. Ellos, como la mayoría, conocieron el rodaje por un evento en Facebook. No es el caso de Marigel Suárez, a quien se lo dijo el propio protagonista. Para esta vecina de Gijón la de ayer no era la primera vez. Trabajó como extra en 'Oviedo Express' y participó en numerosos cortos, obras de teatro y anuncios. «Yo me apunto a todo», afirma entre risas. Por su parte, Alfredo Sánchez es parte del equipo técnico, pero reconoce que «aquí todos hacemos de todo y nos ayudamos unos a otros». Sus últimos trabajos han sido 'Vino de moras', también con David Blanka como protagonista, y 'El ramo de la verbena', grabado en Cayés.

Todos recorren la calle Jovellanos una y otra vez, bajo la atenta mirada de Linera. Ya con el «toma buena», la grabación continua en una vivienda de la calle Gascona, donde se prolongará hasta mañana. Blanka y Adriana Segurado interpretan a una antigua pareja, que intenta dar respuesta a la solución de sus problemas, un drama que aborda la violencia de género. El joven cineasta, tiene tan solo 22 años, espera tener el cortometraje terminado para octubre, y poder así presentarlo en el Festival Internacional de Cine de Gijón. A partir de ahí, buscarán ayudas para su distribución.

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