«Nos gustaría que la policía patrullase un poco más para evitar robos»

«Vivir al lado del Aeropuerto de Asturias no supone ningún problema para nosotros» Mario Fernández. Presidente de la Asociación de Vecinos de Santiago del Monte

J. F. GALÁNSANTIAGO DEL MONTE.
Mario Fernández, en su cafetería de Las Meanas, Avilés. ::                             SERGIO LÓPEZ/
Mario Fernández, en su cafetería de Las Meanas, Avilés. :: SERGIO LÓPEZ

Si de algo presume Santiago del Monte es de tener un aeropuerto, el de Asturias. También de su iglesia, situada a pie del Camino de Santiago y recientemente remodelada gracias a las aportaciones de sus vecinos, de su capilla y de sus fiestas. Situado en la zona oeste de Castrillón, Santiago del Monte ha dejado de ser un núcleo rural para convertirse en una zona residencial, con viviendas de reciente construcción. Mario Fernández Sampedro, propietario de una cafetería en Las Meanas, es el presidente de su asociación de vecinos, fundada en el año 2007.

-¿Cómo se vive a las puertas de un aeropuerto?

-El aeropuerto no supone ningún problema. Algo de ruido sí se oye, pero a niveles soportables. La cabecera de pista está más cerca de Naveces que de aquí, y además la mayoría de los despegues, que es cuando más ruido produce un avión, se realizan hacia Bayas. Normalmente los que pasan por aquí se disponen a tomar tierra, con los motores al mínimo. Lo que tiene que quedar claro es que el Aeropuerto está en Santiago del Monte, no en Ranón.

-Hay, o había, un proyecto para instalar un polígono junto al Aeropuerto. ¿Lo ven con buenos ojos?

-Es un tema muy complejo. Personalmente no me agrada, y creo que a muchos vecinos tampoco. De todas maneras no parece que se vaya a hacer a corto o medio plazo, así que al menos de momento no constituye ningún problema.

-¿Cuáles son entonces los problemas de Santiago del Monte?

-En cuanto a servicios, y partiendo de la base de que todo es mejorable, no nos podemos quejar. Es cierto que se ha reducido el alumbrado, pero tampoco hay demasiadas quejas. Lo que últimamente más preocupa a los vecinos es la seguridad.

-¿Ha habido robos?

-Últimamente han asaltado varias viviendas, siempre cuando los residentes no estaban en su interior. Nos gustaría que la Guardia Civil y la Policía Local se dejasen ver más por aquí.

-¿Qué más reivindica la asociación?

-Una marquesina en la parada del autobús escolar y medidas para limitar la velocidad en ese tramo, situado en La Casona, en el cruce con la carretera de acceso al aeropuerto. Luego está lo de la señalización. No hay carteles que indiquen los nombres de barrios como, La Campa, Llantero o Panizales, y las ambulancias tienen problemas para encontrarlos. Sobre todo de noche, cuando no encuentran a nadie a quien preguntar.

-Es una parroquia muy dispersa.

-Se extiende desde La Lloba hasta Panizales, cerca de Ranón, y se puede decir que no hay un centro como tal, aunque en el entorno de la capilla y de la iglesia y de las escuelas es donde más viviendas se agrupan.

-¿Constituye es un problema?

-En cierta medida sí. Para ir de un sitio a otro o caminas por los arcenes o utilizas el coche, que es lo que hacemos la mayoría.

-La asociación se fundó hace apenas seis años. ¿Como nació?

-Los vecinos necesitábamos un lugar para reunirnos, un lugar donde hacer un poco de vida de pueblo, por decirlo de alguna manera. Aquí no hay bar, y al estar las casas tan diseminadas no es fácil tener contacto con los que viven a tu alrededor.

-¿Lo han conseguido?

-Tenemos 180 socios, y aunque estamos contentos con la respuesta, nos gustaría que la gente participara un poco más. La asociación es un lugar de encuentro para los vecinos. Hay espacio para jugar a las cartas o ver la televisión, y lo más importante, para charlar. Si viniera más gente, abriríamos más días a la semana.

-¿Qué actividades organizan?

-Amagüestos, talleres, alguna paellada... Tratamos de darle vida al pueblo, juntar a la gente. También hemos relanzado las fiestas.

-La sede está en la escuela, y está como nueva.

-Está de maravilla, y a nuestra entera disposición. El Ayuntamiento lo ha arreglado todo, pero puestos a pedir, no vendría mal un parque para mayores.

-¿Qué más le pediría al Ayuntamiento?

-Que reabra la escuela como tal. Aquí cada vez hay más niños, y tienen que ir a Naveces o a Piedras Blancas.

-En más de una ocasión se han quejado del estado de los ríos.

-Ese sí que es un problema. No se limpian como debiera, y cuando llueve con fuerza el agua inunda los prados y también alguna casa. Ya hemos hablado con Confederación Hidrográfica, a ver si pone una solución. Lo peor se vive en Llantero. Allí las alcantarillas rebosan, y el río se está comiendo la carretera. Ya han caído dos coches.

-¿Qué tal se vive en Santiago del Monte?

-La verdad es que muy bien. Ha pasado de ser un núcleo rural a una zona residencial situada en un entorno agradable, cerca de las playas, con mucha gente joven y perfectamente comunicada con Avilés y con el resto de Asturias. Tenemos hasta aeropuerto, algo que no está al alcance de muchos.

-¿Queda algo de ese ambiente rural?

-Aunque todavía se ve alguna vaca o algún caballo, ya no queda mucho. La verdad es que a nosotros, a la asociación, nos gustaría recuperar un poco de esa ambiente rural, de esa vida de pueblo.

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