«Tenemos cáncer por el mero hecho de estar vivos»

El doctor Cadiñanos abordó la enfermedad desde el punto de vista biológico ante un auditorio lleno en el CSU de La Ferrería

J. F. GALÁNAVILÉS.
«Tenemos cáncer por el mero hecho de estar vivos»

«El cáncer es un problema que tenemos por el hecho de estar vivos», y su proliferación está directamente relacionada «con el espectacular crecimiento de la esperanza de vida. Hace poco más de un siglo era de 40 años, y ahora supera los 80». Licenciado en Bioquímica, director del laboratorio de Medicina Molecular del Instituto de Medicina Oncológica y Molecular de Asturias, miembro de la Sociedad Española de Bioquímica Molecular y coautor de numerosos trabajos, algunos publicados en revistas científicas del prestigio de 'Nature', Juan Cadiñanos abordó ayer el cáncer desde un punto de vista biológico. Lo hizo en el Centro de Estudios Universitarios, en el marco del Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS. Fue la segunda de las cinco ponencias que componen el ciclo dedicado a esta enfermedad, y al igual que en la inaugural, se precisaron sillas adicionales para que todos los asistentes pudieran seguir la charla sentados.

Cadiñanos habló de moléculas y de bacterias, de nucleótidos y del genoma humano, y expuso números de magnitudes difícilmente comprensibles para no expertos. «Un cuerpo humano tiene unos cien billones de células. A lo largo de una vida se reproducen unos diez mil billones de veces, y el ADN se copia unos treinta trillones». Ante cifras tan mareantes, «y pese al alto grado de perfección del sistema, es lógico que se produzca algún fallo».

Aunque los jóvenes no están exentos, la incidencia en menores de cuarenta años es reducida. «Por eso antes se registraban menos casos, porque eran pocos los que superaban esa edad. En todo caso, está claro que es preferible tener una esperanza de vida muy larga, como sucede ahora en el primer mundo, aunque corras el riesgo de padecer un cáncer».

Forzar tanto la máquina de la vida en tan poco tiempo tiene sus inconvenientes. «La selección natural no ha tenido tiempo a actuar contra la enfermedad, a establecer mecanismos capaces de combatirla», dijo Cadiñanos. Así las cosas, las mayores esperanzas las ofrece la ciencia, que poco a poco va encajando las piezas de un complejo puzzle gracias a la transmisión del conocimiento y al imparable avance de la tecnología.

Genoma

«Ahora se puede ver el genoma completo de un tumor. De momento solo en el laboratorio, no a nivel de clínica», precisó. La cuestión es que la tecnología «va a revolucionar el diagnóstico y el tratamiento del cáncer. De hecho ya lo está haciendo», dijo. El camino es «el tratamiento individualizado, y el genoma será el factor determinante. A día de hoy tenemos una comprensión amplia, pero al mismo tiempo infinitesimal, de lo que ocurre con el cáncer».

La conferencia de ayer se titulaba 'El cáncer como problema biológico. Nuevas opciones terapéuticas para el cáncer de colón', el segundo más frecuente y el que más muertes produce, «por su elevada incidencia», explicó. Pese al avance de los tratamientos, «la mejor estrategia es la prevención», y la mejor vía de prevención es la boca. «No abusar de carnes rojas ni de alcohol y menos aún del tabaco, y comer mucha fruta y verdura». Mención especial tuvo para el aceite de oliva, «cuyas propiedades anticancerígenas están claramente demostradas». Como factor complementario, «e igualmente importante, el ejercicio. Es como la lotería, pero al revés. Cuantas menos papeletas se tengan, mejor», dijo.

Luego está la vía clínica. «Hay nuevas combinaciones de fármacos que detienen el avance de las células tumorales. Inhiben su crecimiento, pero hasta ahora solo se han probado en ratones. Lo que está claro es que a través del conocimiento, la tecnología y la prevención se puede ganar terreno al cáncer», concluyó.

Elena Godoy Gijón, dermatóloga, impartirá el próximo lunes la tercera charla del ciclo, titulada 'Protección solar frente al cáncer de piel'. Al igual que ayer, comenzará a las 20.15 horas en el Centro de Servicios Universitarios, con acceso libre, hasta completar el aforo.