La Guardia Civil de Langreo prepara su traslado al colegio de La Salle

La consejera de Fomento y la alcaldesa piden al secretario de Estado de Seguridad que negocie la apertura del nuevo cuartel

MARTA VARELALANGREO.
La Guardia Civil de Langreo prepara su traslado al colegio de La Salle

Los responsables de la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón, junto a los mandos del cuartel de Langreo, arquitectos del cuerpo armado y directivos de Duro Felguera, visitaron en la mañana de ayer las instalaciones de la antigua escuela de La Salle, propiedad de la citada compañía, ubicada en el parque viejo del distrito de La Felguera. Una visita que trataba de confirmar la idoneidad de esas instalaciones, que cuentan con oficinas, un patio interior y medidas de seguridad, para trasladar el acuartelamiento langreano a las mismas. Según ha podido saber EL COMERCIO, la intención de la Benemérita es que, antes del 12 de octubre, festividad de su patrona, los efectivos langreanos ya estén instalados en este edificio.

El traslado podría encontrar algún escollo en el Ayuntamiento local, ya que en última instancia serían los técnicos municipales los que deberían dar su aprobación. Desde la Alcaldía se apuesta por una única solución: la apertura del nuevo cuartel langreano, construido en la calle La Unión. Un equipamiento finalizado a finales de 2010 y que hace unos meses volvía a estar de obras con la reparación de los desperfectos causados tras estar cerrado y sin uso durante más de dos años.

52 agentes y dos familias

La alcaldesa María Fernández desvelaba ayer que, conjuntamente con la consejera de Fomento, ha remitido una carta al secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, en la que se le insta a que «se ponga al frente de la negociaciones para abrir en el menor tiempo posible el nuevo cuartel de Langreo». Al mismo tiempo le han pedido «una reunión para desbloquear el tema» apostilló la regidora.

Todos coinciden, no obstante, en que el actual cuartel, con un expediente municipal abierto por ruina, no cuenta con las medidas de seguridad necesarias para que sus 52 agentes, además de otras dos familias que allí residan, puedan vivir los próximos meses.