AENA plantea rebajar el nivel operativo del aeropuerto de Asturias

Técnicos asturianos rechazan la medida al ser «imprescindibles» para evitar el cierre de la pista en caso de avería o calibración del radiofaro principal

CHELO TUYAGIJÓN.
Un avión sobrevuela los elementos de ayuda al aterrizaje del aeropuerto de Asturias. ::                             MARIETA/
Un avión sobrevuela los elementos de ayuda al aterrizaje del aeropuerto de Asturias. :: MARIETA

El aeropuerto de Asturias puede perder sus dos radioayudas originales, las denominadas NDB, por sus siglas en inglés, y que guían a los aviones tanto para llegar a la pista como para salir de ella. Con ellas perderá, además, su actual nivel de operatividad, ya que sin su presencia los movimientos aéreos en el Principado dependerán, exclusivamente, del radiofaro instalado en 2010. Denominado VOR, se trata de un elemento muy moderno, pero cuya tecnología requiere un calibración reiterada, que obliga a 'apagarlo', y está sujeto a averías, de las que ya ha sufrido varias este año. En esos momentos, las aeronaves dependen de los NDB. Sin ellos, el 'apagón' del VOR se traducirá en el cierre automático del tráfico aéreo en Asturias. No se podrá aterrizar ni despegar. En definitiva, «un retroceso difícilmente asumible».

Ésa es la respuesta que técnicos asturianos han dado al Plan Racionalización de NDBs de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA). Bajo esa denominación, el ente que gestiona la red aeroportuaria del país plantea la eliminación, en varios aeropuertos, de las citadas radioayudas. Quiere hacerlo en 2014 y pese a que los expertos las siguen considerando «de gran utilidad para los pilotos cuando realizan maniobras de aproximación con nula o baja visibilidad». Tanto es así que figuran en todos los procedimientos de que están obligados a utilizar los pilotos que operan en Asturias.

La inclusión del aeropuerto asturiano en el plan de racionalización se produce al entender AENA que, aunque lo dicho es cierto, que en Asturias los NDB siguen figurando en las cartas de navegación, la terminal «dispone de publicación de procedimientos alternativos basados en otras radioayudas o sistemas». Es decir, el ya citado VOR.

«Se cierra el tráfico aéreo»

La respuesta técnica desde Asturias no se ha hecho esperar. Recibido el informe en agosto, casi de forma inmediata los expertos indicaron que los NDB «siguen siendo imprescindibles» debido, sobre todo, «a las condiciones especiales y de sobra conocidas del aeropuerto asturiano: su orografía y su meteorología».

En ese sentido, los técnicos consideran que los radiofaros que quiere eliminar AENA «pueden no ser básicos en aeropuertos llanos y de sol», pero sí lo son «en uno cuya pista está enmarcada entre una vaguada y el mar y que tiene una visibilidad difícil la mayor parte del año».

Las mismas fuentes aclaran que «no estamos hablando de niebla, ni del ILS, que es otro elemento completamente diferente. Estamos hablando de una pista cubierta por nubes casi todo el año. Es decir, no visible para los pilotos. Con el VOR apagado, para calibrar o por avería, si retiran los NDB estamos obligados a cerrar la pista. No sólo no se podría aterrizar, sino que tampoco podrían despegar».

Consultada por EL COMERCIO, desde AENA se confirmó la existencia del Plan de Racionalización de NDB y la inclusión en el mismo del aeropuerto asturiano. Desde Navegación Área se aseguró que el proceso «se encuentra en fase de análisis y consulta» y aclararon que «no se procederá a la retirada de ninguna instalación sin haber sido consultados los aeropuertos, usuarios, analizados los procedimientos alternativos y realizados los estudios de seguridad».

No obstante, a la insistencia en la pregunta de si va a ser tenida en cuenta la respuesta negativa ofrecida ya por el aeropuerto de Asturias, desde Navegación Aérea se limitaron a reiterar que «hay que analizar los procedimientos alternativos y realizar los estudios de seguridad». Para los técnicos asturianos, el resultado de esos estudios está claro: «Sin los NDB, cada vez que se calibre o se averíe el VOR, habrá que cerrar la pista. Eso supondrá quedarnos sin aeropuerto varios días al año». E insisten: «Es un retroceso difícilmente asumible».