De seis meses a un año sin ILS por el recorte de la pista

CH. TUYAGIJÓN.

2014 será un año complicado para el aeropuerto de Asturias. A la dificultad que supondrá frenar la caída en picado de pasajeros -que alcanza ya el 21% en lo que va de año-, se suma que el equipamiento se enfrenta a dos proyectos de AENA que complicarán su operatividad.

Por un lado, el Plan de Racionalización de NDBs, que plantea la eliminación de sus radiofaros originales -y depender exclusivamente del VOR instalado en 2010- y, por otro, el ya anunciado recorte de la pista de aterrizaje.

Tal y como adelantó EL COMERCIO, plantea el ente aeroportuario eliminar los elementos no frangibles del entorno de la pista. Eso significa desmontar por completo el equipamiento del sistema de aterrizaje con niebla, el ya conocido ILS de categoría II/III. Es decir, tanto el localizador sustentado en enormes vigas y una plataforma de hormigón de la cabecera 11 (la que da al mar) como los 113 elementos reflectantes de la 29.

La obra, que AENA cifra en 1,5 millones de euros, se desarrollará durante seis meses, tiempo en el que, según los técnicos, el ILS «estará desactivado por completo. En todas sus categorías». Es decir, en caso de nula visibilidad por niebla, las aeronaves no tendrán ninguna ayuda telemática para aterrizar, situación que «multiplicará las cancelaciones» y que los técnicos elevan «a casi un año, porque tras la obra civil habrá que volver a calibrar el ILS».