Cangas de Onís, capital quesera

39 elaboradores participaron en el Concurso Exposición de los Picos de Europa, que cuenta con 73 años de antigüedad, con 4.200 kilos de queso

GUILLERMO F. BUERGO ORIENTE.CO@ELCOMERCIO.ES
El jurado calificador de los quesos estaba formado por ocho miembros que notaron una mejoría sustancial en las elaboraciones en relación a años anteriores. ::                             N. A./
El jurado calificador de los quesos estaba formado por ocho miembros que notaron una mejoría sustancial en las elaboraciones en relación a años anteriores. :: N. A.

La ciudad de Cangas de Onís se convirtió en la mañana de ayer en la capital quesera de Asturias al acoger la LXXIII edición del Concurso Exposición de Quesos de los Picos de Europa y la XXVII Feria de la Miel. Una riada humana colapsaba ayer la localidad canguesa para no perder detalle del evento. El queso de Gamonéu fue el rey del certamen, el principal objeto del deseo entre los compradores, a pesar de su elevado precio. Las ventas fueron fluidas y dispares. Los elaboradores de Gamonéu del puerto, que agotaron el genero aportado, no realizaron ninguna operación por debajo del kilo de mercancía, mientras que las ventas de los productores del valle se remataban en porciones próximas a los 500 gramos. El Cabrales contó en esta ocasión con menor demanda y de los Beyos apenas llegaron cuatro elaboradores, ninguno del concejo de Ponga. Del entorno de los Picos de Europa se vieron interesantes quesos de la vecina Cantabria, como el afamado Picón Bejes-Treviso, así como los quesucos de Liébana. Y tampoco faltaron las elaboraciones propias de las dos peñamelleras. A la cita de Cangas de Onís acudieron cientos de personas, entre compradores de queso, turistas y curiosos, para ser testigos de uno de los eventos más importantes del sector quesero en Asturias. La plaza de Camila Beceña contó con la presencia de 39 puestos que ofertaban 4.200 kilos de queso de los Picos de Europa y de su área de influencia. Y en una zona anexa se instalaron trece elaboradores de miel que vendían a siete euros el kilo. El queso del Gamonéu del puerto cotizaba a 38 euros y a lo largo de la mañana se facturaron los 580 kilos que pusieron a la venta sus cuatro elaboradores. El Gamonéu del valle se vendía en una amplia horquilla de entre 24 y 30 euros y fueron bastantes los fabricantes que agotaron la mercancía que habían trasladado a Cangas de Onís. El Cabrales cotizaba a 20 euros y sus ventas fueron más reducidas porque como reconocían sus trece elaboradores «hoy el queso estrella es el Gamonéu». Y los cuatro artesanos de Beyos vendían a 7 euros los formatos de 400 gramos elaborados con leches de oveja o cabra y a cinco euros los de vaca.

El jurado encargado de deliberar sobre los quesos presentados a concurso emitió su fallo cerca de las dos de la tarde. Covadonga Fernández, de la quesería Humartini, se proclamó vencedora del certamen en el apartado de Gamonéu del puerto y revalidó el título de la edición de 2012. Fernández llegó al certamen con «200 kilos» y su esposo, Manuel del Valle, tuvo que trasladarse a media mañana a por otros 50 kilos. De sus quesos puestos ayer a la venta valoró que eran «de los meses de junio y julio. Los veo fantásticos al corte y la verdad es que por culpa del calor nunca pensé que fueran a alcanzar tan alta calidad». Tras la elaboradora de la majada de Humartini se clasificaron las presentaciones de Enrique Remis, Cándido Asprón y José Ramón González Rivero 'Pepitu'.

Seis euros en kilo

Como mejor Gamonéu del valle se reconoció al presentado por la quesería canguesa Sobrecueva, de la que es propietario Juan Sobrecueva Tosal, y a continuación se clasificaron las queserías de Vega Ceñal, Priena y La Torre, ubicadas las tres en el concejo de Cangas de Onís. El precio del queso del valle no fue uniforme y había una diferencia de hasta seis euros en kilo. María del Mar Crespo y su hija Vanessa Suero, de Vega Ceñal, llegaron con «más de 100 kilos de queso elaborado en mayo» y agotaron el producto «a 30 euros el kilo». Graciela Valle, de la quesería L'Arbeyal, ubicada en Peruyes, vendía el queso del valle a «24 euros, el mismo precio que el año pasado. No lo subo por culpa de la crisis», matizó.

Se declaró como mejor queso de Cabrales al presentado por Ángel Díaz Herrero, de Tielve, quien explicó que se trataba de una pieza «con siete meses de curación, elaborada con las tres leches y madurada en la cueva Los Mazos, de Peña Maín». Y en el apartado de queso de los Beyos se impuso el aportado por quesería La Collada, de Cirieño. En Cangas de Onís se presentó una nueva quesería de los Beyos, bajo el nombre comercial de Picu'l Sella. Cuenta con tres meses de vida y ofertaba «queso elaborado con leche de vaca», a once euros el kilo, y «crema de Beyos, en tarrinas de 200 gramos», a dos euros.

Entre los quesos de la zona de influencia de los Picos de Europa llegó el Picón Bejes-Tresviso, que Roberto López, de la localidad cántabra de Lon, vendía a «18 euros» el elaborado con tres leches. No faltaron los quesucos lebaniegos de Peña Sagra. Y también acudieron los productos asturianos del peñamellerano Manuel Monje y las elaboraciones de la Cooperativa de Peñamellera que presentó en sociedad un queso ahumado «en piezas de 300 gramos» que vendían a cuatro euros.

Uno de los ocho miembros del jurado, Jorge Juan Martínez, perteneciente al Círculo Gastronómico de los Quesos de Asturias, comentó que de los quesos sometidos a valoración «el Gamonéu del valle ofrece una mejoría sustancial. Las piezas presentan gran uniformidad en la elaboración». Y de los quesos del puerto valoró que «uno de ellos destacaba sobre los demás y el resto están en su línea habitual». En cuanto al Cabrales adelantó que «está aceptable, en general, aunque algunas piezas de entre las presentadas parecían muy evolucionadas».

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