Salen de la cárcel dos de los Grapo que mataron en Gijón a dos guardias civiles

El primer mes sin doctrina Parot se salda con la excarcelación de 41 terroristas, tras la puesta en libertad ayer de otros quince

MATEO BALÍN MADRID.
Salen de la cárcel dos de los Grapo que mataron en Gijón a dos guardias civiles

Guillermo Vázquez Bautista y María Jesús Romero, integrantes del comando de los Grapo que, entre otros asesinatos, mató a dos guardias civiles en un atentado contra la Delegación de Hacienda de Gijón en 1989, fueron excarcelados ayer. El primero, del Centro Penitenciario de Badajoz, donde cumplía una pena de casi 260 años de cárcel. Su salida se produce después de que la Audiencia Nacional acordase ayer liberar a otros nueve etarras y a tres grapos en cumplimiento de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo que anuló la retroactividad de la doctrina Parot, de forma que son ya 36 los miembros de ETA y cinco los del Grapo puestos en libertad desde que se notificó el fallo de la Corte europea. También ha sido excarcelado un preso condenado por un asesinato en Bolivia, mientras que las audiencias provinciales han dejado libres al menos a cuatro presos condenados por violación o asesinato.

Vázquez Bautista salió de la cárcel a las seis de la tarde, vestido con unos vaqueros y una sudadera y portando dos mochilas y una televisión que transportaba en una caja de cartón. Dos mujeres le esperaban a la salida de la prisión con un turismo, al que se han subido rápidamente para abandonar el lugar.

Guillermo Vázquez Bautista, alias 'El Negro', asesinó en Gijón a Isaac Rodrigo Ranilla, de 46 años y natural de Zamora, y a José María Sánchez Melero, de 38 años y nacido en Panes. Los hechos ocurrieron el 28 de diciembre de 1989, cuando el exdirigente de los GRAPO Fernando Silva Sande, junto a Guillermo Vázquez Bautista, María Jesús Romero y la fallecida Isabel Santamaría del Pino, se dirigieron a la delegación de Hacienda de Gijón, adonde accedieron Silva Sande y Vázquez portando una pistola y un revólver, respectivamente. Un vez dentro del edificio, se acercaron a la cabina de seguridad donde se encontraban prestando servicio los guardias civiles Isaac Rodrigo Ranilla y José María Sánchez Melero y Silva Sande «empuñó el arma con las dos manos y efectuó contra ellos varios disparos», que alcanzaron a los agentes por la espalda y de lado.

Tras caer al suelo, según la sentencia del Tribunal Supremo, Vázquez les disparó varias veces «para rematar su acción mortal», tras lo que arrebató la pistola reglamentaria a uno de los agentes, que murieron como consecuencia de los impactos. El 12 de enero de 1990, los Grapo reivindicaron este atentado a través de una carta dirigida a los medios de prensa que fue publicada en el diario proetarra Egin. El asesinato de los dos guardias civiles fue considerado como el primer atentado de esta banda terrorista en Asturias.

Dos de los nueve etarras excarcelados ayer son de los más sanguinarios, con penas de cientos de años. Se trata de Juan José Zubieta Zubeldia, condenado a 1.851 años por diversos atentados como el de la casa cuartel de Vic, en Barcelona, en 1991 en el que murieron diez personas, cinco de ellas niños, y Jesús María Zabarte, conocido como 'carnicero de Mondragón', y en cuyo historial figuran 20 atentados y 17 asesinatos, entre ellos el del niño José María Piris. Fue condenado a 615 años y llevaba preso desde 1984.

También fueron excarcelados Javier María Goldaraz, condenado por el secuestro del industrial Adolfo Villoslada; Miren Maitane Sagastume, Joaquín Urain Larrañaga, condenado a 315 años por la muerte de tres militares, José Ignacio Etxeberria Pascual, Manuel González Rodríguez, Juan José Legorburu Guerediaga y Ramón Uribe Navarro.

La tercera Grapo beneficiada ayer, junto a Guillermo Vázquez Bautista y María Jesús Romero Vega, fue Encarnación León Lara.

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