Faustino Blanco: «Unos decidieron recortar y nosotros, evolucionar»

El consejero de Sanidad no entendería que la oposición rechazase la reforma de Cabueñes después de afirmar que «sí es necesaria»

Ó. CUERVOGIJÓN .
Faustino Blanco: «Unos decidieron recortar y nosotros, evolucionar»

«Creo que hablar de recortes no se ajusta a la realidad. Habría que hacerlo de gestión de la Sanidad en tiempos de crisis». El consejero de Sanidad, Faustino Blanco, defendió ayer durante el cierre de las Jornadas de la Salud, organizadas por la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV) de la zona urbana, las decisiones tomadas por su departamento en estos 18 meses de mandato del Ejecutivo de Javier Fernández en Asturias.

Blanco aseguró que, bajo su gestión, la Consejería de Sanidad logró garantizar la cartera de servicios, el acceso al sistema sanitario y el empleo estructural sin recortes ni privatizaciones. «Unos decidieron recortar y nosotros, transformar y evolucionar», anotó. «Ahora somos más eficaces, eficientes y efectivos», añadió.

Entre las medidas llevadas a cabo, el consejero destacó la renovación del mapa sanitario, «que presentaba una realidad de hace 30 años y contará con cuatro áreas y una sola gerencia», así como la intención de reducir las listas de espera, entre otras medidas, «pese a que el Gobierno anterior fue incapaz de aprobar unos presupuestos».

El HUCA, en enero

Blanco también apuntó que el nuevo Hospital Universitario Central de Asturias abrirá sus puertas durante «la segunda quincena de enero», y calculó que estará a pleno rendimiento «seis meses después». «Nos permitirá cerrar las viejas instalaciones sin recortar equipamientos ni servicios», señaló. El Álvarez Buylla, de Avilés, abrirá sus puertas «el 17 de diciembre». Además, durante el debate mantenido con los vecinos, quienes pidieron que se les tenga más en cuenta, el consejero también consideró que la huelga sanitaria «ya es historia».

Antes, Faustino Blanco destacó ante los medios de comunicación la importancia de la reforma del Hospital de Cabueñes, que cuantificó en 100 millones de euros, «una cifra que no salió de una reflexión rápida», y tiró la pelota al tejado del resto de grupos parlamentarios en la Junta General para su aprobación. «Dijeron que no estaban en contra del proyecto. No entendería que digan que sí es necesaria y después voten en contra», señaló el consejero.