«Asturias tiene una infraestructura cultural sólida que debe mantenerse»

El presidente de AIC cree que es preciso velar para que los equipamientos asturianos continúen abiertos y trabajen de forma transparente Miguel Cereceda reveló en AlNorte su diagnóstico sobre el arte contemporáneo

M. F. ANTUÑAGIJÓN.
Miguel Cereceda ofreció ayer una charla en el Museo Barjola titulada 'Nuevas redes de actuación en el arte actual'. ::                             JORGE PETEIRO/
Miguel Cereceda ofreció ayer una charla en el Museo Barjola titulada 'Nuevas redes de actuación en el arte actual'. :: JORGE PETEIRO

Se objetivo es velar por la buena salud del arte contemporánea en todos sus ámbitos: en el público y el privado, en el de las personas y los espacios. El Instituto de Arte Contemporáneo (IAC) busca también evitar despilfarros y el aprovechamiento de infraestructuras en estos tiempos de crisis. De todo eso habló ayer el director de la entidad, Miguel Cereceda, en una de las charlas enmarcadas en el programa de la Semana de Arte Contemporáneo AlNorte que organiza EL COMERCIO.

En el Museo Barjola, uno de los templos locales de la contemporaneidad, fue desgranando Cereceda la misión del Instituto que agrupa a profesionales de todo el país. «Actuamos en muchas direcciones, como ser interlocutores con los políticos y fomentar el empleo de buenas prácticas en el uso de los recrusos públicos», dice Cereceda.

Y precisamente esas buenas prácticas no siempre son prácticas comunes. En Asturias, Cereceda advierte luces y sombras: «Por una parte, tanto en el Museo de Bellas Artes como en Laboral Centro de Arte se han abierto concursos públicos para adjudicar los puestos de dirección, pero sin embargo tenemos el caso del Centro Cultural Oscar Niemeyer, que nos preocupa, porque si bien no es un centro de arte contemporáneo, digamos que ese modelo del despilfarro y de no tener una idea clara de lo que se quiere, es un modelo condenable y responde más a las necesidades de tipo especulativo, al llamado ladrillo cultural», afirma Cereceda.

Tiene más preocupaciones el instituto en estos tiempos de crisis en los que se está produciendo un cambio de modelo en la gestión cultural. Porque, por una parte, cada vez llega más el patrocinio privado para trabajar en el ámbito de lo público y, al mismo tiempo, las infraestructuras públicas se someten a gestión privada. Advierte Cereceda de que es necesario estar alerta. Y, sobre todo, es preciso que la transparencia se instale en galerías, museos y espacios culturales dedicados al arte contemporáneo. En ello trabaja el IAC, que ha iniciado una campaña en este sentido. Confía en que habrá un antes y un después. Un estudio previo al diagnóstico que inició el institutó reveló que el 90% de los centros españoles suspendería en transparencia. Ahora, las cosas han comenzado a cambiar y los resultados posiblemente no serán los mismos. El Bellas Artes y Laboral son los dos espacios asturianos sometidos a este estudio del IAC.

El instituto pretende también estar muy vigilante ante las políticas culturales en distintos aspectos. Por una parte, la merma de subvenciones públicas y de entidades como Cajastur amenaza seriamente no solo a las infraestructuras expositivas, sino también a los centros dedicados a la enseñanza del arte. E, igualmente, a la concesión de becas para que los artistas puedan mejorar su formación y participar en residencias.

Así son las cosas en un mundo, el del arte contemporáneo, que en Asturias, pese a todo lo dicho, se mantiene en un buen lugar en el contexto nacional. «Asturias tiene artistas muy buenos y una infraestructura bastante sólida, ahora lo que nos preocupa es que esa infraestructura, que se ha creado con mucho esfuerzo, se siga capitalizando y no se desperdicie. Aquí hay una buena tradición de arte contemporáneo con artistas de relieve nacional e internacional y es importante que se mantenga», concluye el presidente del IAC.

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