«Soy un fracasado que debe volver a aprender a vivir, pero más feliz que nunca»

David Castillo, en la portada de 'El País Semanal'./
David Castillo, en la portada de 'El País Semanal'.

Lo encontraron en el registro que se practicó en el domicilio, junto a todos los artículos de EL COMERCIO en los que se daba cuenta de las brutales agresiones a nueve mujeres en las últimas semanas en Gijón. Se trata de un reportaje de 'El País Semanal' del año 2005 en el que José David Castillo protagonizaba orgulloso la portada. Contaba cómo le había cambiado la vida desde su llegada a la Unidad Terapéutica de Villabona (UTE), bajo el titular 'Esperanza en la cárcel'. En él narraba cómo la primera vez que había pisado una cárcel fue a los 18 años por robar unas zapatillas de deporte. Prácticamente no ha pisado la calle desde entonces, salvo cortos permisos penitenciarios y sus dos huidas carcelarias. «Pedí el traslado a Asturias con la idea de fugarme, pero desde que llegué a la UTE sabía que todo eso se iba a acabar», decía, para añadir: «Soy un fracasado que debe volver a aprender a vivir, pero estoy más feliz que nunca».

Fueron los propios responsables de Villabona los que facilitaron su encuentro con el periodista para que le contase su ejemplificante historia. Poco después apuñaló a un compañero del centro penitenciario.

Han pasado casi nueve años desde su aparición en dicha revista. Sin embargo, siempre llevaba su portada encima. En esta ocasión, en Gijón, metida en la maleta con la que abandonó la cárcel de Topas para salir de un permiso penitenciario del que no regresó. Le gusta la fama y presume de ella.