Un juez declara «indigno» a un padre para cobrar la herencia de su hija fallecida

El vecino de Noreña la abandonó con 5 años cuando quedó en estado vegetativo por un atropello. La joven murió con 19 años

PILAR CAMPOOVIEDO.
Un juez declara «indigno» a un padre para cobrar la herencia de su hija fallecida

A. G. F. no tuvo remordimiento alguno cuando abandonó a su hija, de solo cinco años, cuando quedó en estado vegetativo a consecuencia de un atropello. Y tuvo el coraje de reclamar, catorce años después, la herencia de la joven tras su fallecimiento, a pesar de no mantener relación alguna con ella, ni haberle pasado la pensión alimenticia durante su larga convalecencia. El titular del Juzgado de Primera Instancia 1 de Siero ha estimado que este vecino de Noreña es «indigno» de suceder a su hija, por lo que le deniega la posibilidad de acceder a sus bienes.

El juez sigue así la tesis mantenida por el abogado Eduardo García, del despacho Espacio Legal, quien en representación de B. E. J., madre de la fallecida, interesó el desestimiento de las alegaciones de A. G. F. ante la reiterada dejación de sus funciones como padre, ya que durante diez años se había negado sistemáticamente tanto a abonar las cantidades asignadas como pensión de alimentos como a seguir el régimen de visitas.

A. G. F. y B. E. J. se divorciaron en 2001. En la sentencia de divorcio, el juez atribuyó la guarda y custodia de la hija a la madre y fijó que la patria potestad fuera compartida. En el fallo judicial ya se hacía constar que el exmarido tenía que abonar al mes, en concepto de alimentos, el 30 por ciento de sus ingresos. Ni los llegó a pagar, ni visitó regularmente a su hija a pesar de la gravedad de su estado.

El padre llegó incluso a reconocer en el juzgado que durante diez años -desde el año 2003 hasta su muerte el pasado mes de marzo- no visitó «ni una sola vez» a su hija, si bien él alegaba en su descargo que su exmujer se lo impedía; una teoría que desmontó durante la vista oral el letrado Eduardo García. Dos meses después de la muerte de la joven, el padre reclamó la herencia, que ahora le ha sido denegada judicialmente.