Los aspirantes a rector muestran sus credenciales en el Claustro universitario

Sánchez Lazo pidió «liderazgo» a un Gotor que reiteró que no va a dimitir, mientras García Granda criticó la «ausencia de debate»

EVA MONTESOVIEDO.
Los aspirantes a rector muestran sus credenciales en el Claustro universitario

Pedro Sánchez Lazo afirmó que los profesores están desmotivados y el rector reconoció que los recortes los tienen enfadados. Fuese por una cosa, por la otra, por las dos o por motivos circunstanciales, lo cierto es que casi la mitad de los claustrales de la Universidad de Oviedo no acudieron a la cita, la única anual, del máximo órgano de representación, ante el que Vicente Gotor rinde cuentas cada mes de diciembre.

Desde que la elección de rector se realiza por sufragio universal, el Claustro perdió todo interés para la comunidad universitaria, salvo en la reunión constitutiva, en la que se eligen los representantes en el Consejo de Gobierno, y la última, por ser la más próxima a la jornada electoral. Aún así, y a pesar de que faltan más de dos años para la cita con las urnas, en el pleno de ayer los aspirantes a sustituir a Vicente Gotor en el Rectorado han presentado sus credenciales. El auditorio era escaso y frío, hasta el punto de que solo cuatro profesores pidieron turno de intervención, de los que dos, Pedro Sánchez Lazo y Santiago García Granda, son catedráticos interesados en ser rectores. El tercero confeso, José Muñiz, prefirió seguir pasando inadvertido.

En cualquier caso, gracias a la pregunta de un estudiante, Vicente Gotor se encargó de frenar el ritmo electoral de los aspirantes. Cuando Marcos Villegas le dirigió una pregunta que, dijo, «todos nos hacemos» y le espetó «¿se ha planteado dimitir?», Vicente Gotor reiteró lo que viene afirmando desde que en la primera mitad del año brotó el sarpullido electoral: «Quienes piensen que voy a dimitir están muy confundidos. Este rector no dimite y continuará trabajando hasta 2016». La diferencia es que, en esta ocasión, las palabras de Gotor constan en acta.

Pero su reafirmación no pudo evitar que tanto Sánchez Lazo como García Granda criticaran su gestión. Ambos exvicerrectores de Investigación -Lazo con Juan Vázquez y Granda con Gotor-, coincidieron en saetear el Campus de Excelencia Internacional. Sánchez Lazo no dudó en afirmar que «los fondos del CEI han servido esencialmente para crear una superestructura administrativa y poco más, y se han usado, por decirlo con suavidad, caprichosamente».

La crítica de Santiago García Granda fue, para sorpresa de muchos, en la misma dirección, toda vez que él fue uno de los impulsores del CEI durante su etapa de vicerrector con Vicente Gotor. Primero se felicitó y felicitó al rector por la renovación del sello de excelencia, y seguidamente añadió que «mantener el CEI sin contenido y con personal, aunque nominalmente se mantenga el sello, supone unos gastos de gestión y de personal claramente duplicados». A esos gastos se refirió el exvicerrector previamente, cuando, en plena crítica a la gestión de Gotor, señaló que «se han perdido contratos cuando se incrementan importantes partidas presupuestarias para viajes y dietas, contratos millonarios y gastos en contrataciones que muchos de nosotros consideramos prescindibles».

Roce entre Granda y Gotor

La intervención de García Granda crispó visiblemente al rector, quien no mantiene ningún tipo de relación con quien estaba considerado su delfín. Especialmente cuando el catedrático de Química Física censuró con contundencia la enajenación que la Universidad hizo del edificio de su propiedad en la calle Argüelles de Oviedo. Una decisión que calificó de «muy poco afortunada» y de «un mal precedente», para el mecenazgo. «Todo para obtener poco más de un millón de euros, que no resuelve ninguno de los problemas de la Universidad y nos deja sin un patrimonio de valor muy superior».

En ese punto, Gotor recordó el reciente pasado de García Granda en su equipo y tiró de ironía al afirmar que «parece mentira que se piense entonces de una manera y ahora de otra...», en alusión a que «usted ha sido muy beligerante en el Consejo de Gobierno con la desafectación de Argüelles, cuando hace unos años fue el principal valedor del cambio de la Escuela de Jovellanos de Gijón por el edificio científico-técnico de Gijón. Parece que hemos cambiado de parecer».

Precisamente, del funcionamiento del Consejo de Gobierno, García Granda resaltó que «se echa en falta algo de debate» y apostilló que parece que hay una cierta tendencia a ver mal que se expresen opiniones o se aporten ideas», en referencia a un inmovilismo que quedó patente ayer en el Claustro, cuando el rector rechazó las dos propuestas del representante del personal de administración y servicios Ángel Izquierdo, quien propuso una resolución del Claustro contra los recortes y la creación de una comisión que afronte la reforma universitaria.

Lo que sí dejó meridianamente claro Vicente Gotor fue que «soy un líder, siempre lo he sido», contundencia con la que respondía a Pedro Sánchez Lazo, quien le previamente le pidió «liderazgo» para motivar al profesorado y para diseñar «el modelo de Universidad que queremos».

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