Termina sin acuerdo el acto de conciliación entre Santa Bárbara y los tres exobreros

El siguiente paso será la celebración de la vista oral para decidir si cometieron un delito contra el honor y la imagen de la compañía

SUSANA NEIRAOVIEDO.
Termina sin acuerdo el acto de conciliación entre Santa Bárbara y los tres exobreros

El acto de conciliación celebrado ayer entre la empresa Santa Bárbara Sistemas, propietaria de la fábrica de armas de Trubia, y los tres exobreros despedidos por la querella presentada por la primera por un supuesto delito contra su honor, intimidad e imagen a través de correos y una página web, se cerró ayer sin acuerdo en el Juzgado de Primera Instancia 10. El caso queda pendiente de que se celebre la vista oral, previsiblemente a principios de año.

«No hubo conciliación porque no es posible. Lo que la empresa pide es indefendible. Ni el vídeo que nos atribuyen es nuestro, ni poner correos está prohibido en este país», dijo a la salida uno de los tres querellados. Durante la vista estuvieron acompañados de compañeros y concejales de PSOE, Foro e IU, a los que no se les permitió subir al juzgado.

Tras un primer aviso extrajudicial, la sociedad presentó una querella contra estos despedidos por la supuesta divulgación de un vídeo de contenido nazi donde, según estima, se vincula a directivos de la empresa. Así mismo, considera que se divulgaron correos con difamaciones de forma masiva y se intentó dañar su imagen.

Les exige que cesen en su campaña e informen públicamente de ello. No les reclama indemnización económica, según puntualizó ayer.

Alegaciones

La jueza, que adoptó medidas cautelares, recibirá ahora un escrito con alegaciones por parte de los querellados donde, según explicaron ayer, detallará los siguientes puntos para su defensa: dejan claro que «no éramos los autores del vídeo» sino que había sido colgado en el portal 'Youtube' y establecieron un enlace, que «tampoco lo vinculamos a los directivos, porque no salieron a la vez en ningún momento», no enviaron los correos de forma masiva, sino a trabajadores, medios de comunicación, partidos políticos y sindicatos, y que «en ningún momento quisimos atentar contra un empresa que es la nuestra» y a la que esperan reincorporarse.

Aunque en la actualidad este colectivo ha limitado al máximo sus manifestaciones, fuentes de la empresa insistieron ayer en que lo que se juzgará son las acciones desarrolladas en su día e insistieron en que su objetivo es defender su honor e imagen.